Aviación Digital, Sp.- American Airlines publicó sus resultados del tercer trimestre: los ingresos crecieron con fuerza, pero la factura del combustible se tragó el margen y la compañía advierte de que el año terminará con pérdidas ajustadas por acción.
Según el comunicado de resultados presentado ante la SEC (Securities and Exchange Commission, el regulador bursátil estadounidense), American Airlines registró en el trimestre unos ingresos totales de 16.300 millones de dólares, un 19,3 % más que un año antes. Pese a ese avance, la cuenta de resultados cerró en negativo: pérdida neta GAAP de 269 millones de dólares (0,41 dólares por acción diluida) y pérdida neta ajustada de 182 millones (0,28 dólares por acción).
El combustible, la partida que decide el trimestre
El gasto en combustible fue de 4.600 millones de dólares, 1.900 millones más que en el mismo periodo de 2025, lo que supone un aumento del 67,5 %. El precio medio pagado fue de 3,85 dólares por galón. Es una cifra inferior a los 4,05 dólares por galón que, según el medio especializado Aeroxplorer, la aerolínea pagó de media en el segundo trimestre, un periodo en el que el medio atribuía el encarecimiento al conflicto con Irán y a las alteraciones del suministro de petróleo en Oriente Medio. El comunicado de resultados no detalla las causas de la subida del queroseno, por lo que esa explicación debe tomarse como la lectura de dicho medio y no como una atribución de la compañía.
La evolución de los trimestres anteriores ayuda a entender el contexto. De acuerdo con Aeroxplorer, en el segundo trimestre la aerolínea ganó 71 millones de dólares frente a los 599 millones del año anterior, y en el primero perdió 382 millones. Con la pérdida del tercer trimestre, el balance de 2026 queda marcado por un coste energético que los mayores ingresos no han logrado compensar.
Previsiones: un cuarto trimestre aún más exigente
Las guías que la compañía facilita al mercado no apuntan a un alivio inmediato. Para el cuarto trimestre de 2026, American Airlines espera un crecimiento de los ingresos totales de entre el 19,5 % y el 22,5 % interanual, pero también una pérdida ajustada por acción diluida de entre 0,50 y 1,10 dólares. La razón vuelve a ser el combustible: la aerolínea calcula un precio medio de unos 4,70 dólares por galón y un gasto en combustible superior en unos 2.800 millones de dólares al del cuarto trimestre de 2025.
Para el conjunto del ejercicio 2026, la compañía prevé una pérdida ajustada por acción diluida de entre 1,00 y 1,60 dólares. Es una señal relevante: la aerolínea pasa de contemplar en abril un rango que incluía beneficios a anticipar, ahora, un cierre anual en negativo, según las cifras publicadas por la propia empresa y recogidas por Aeroxplorer para los trimestres previos.
Qué significa para el sector
El caso de American Airlines ilustra una tensión que afecta a buena parte de las aerolíneas: la demanda y los ingresos por pasajero se mantienen firmes, pero el combustible, que suele ser una de las mayores partidas de costes, avanza más deprisa que la capacidad de trasladar el incremento a las tarifas. Aeroxplorer señalaba, a propósito del segundo trimestre, que el aumento de las tarifas había recuperado aproximadamente la mitad del encarecimiento del combustible, y que otras grandes aerolíneas estadounidenses, como Delta y United, también habían visto caer sus beneficios en ese periodo.
Para los operadores europeos y españoles, la lectura es doble. Por un lado, confirma que la presión del combustible no es un problema local de una aerolínea; por otro, anticipa un cuarto trimestre, tradicionalmente más débil en demanda para el tráfico de negocio, con costes energéticos todavía elevados. Conviene recordar que esta noticia se refiere exclusivamente a American Airlines y que los resultados de otras compañías pueden diferir de forma notable según sus coberturas de combustible y su estructura de costes.









