El fabricante estadounidense recorta drásticamente sus pérdidas, genera caja y suma 161 entregas en el trimestre, aunque la división de aviones comerciales sigue en rojo.
Aviación Digital, Sp.- Boeing ha presentado los resultados de su tercer trimestre y deja una imagen de recuperación gradual: pérdida neta muy inferior a la de hace un año, flujo de caja positivo y una cartera de pedidos que marca un máximo histórico. La división comercial, sin embargo, aún no levanta cabeza.
La compañía facturó 24.188 millones de dólares, frente a 23.270 millones un año antes (+4 %). En los nueve primeros meses, los ingresos suman 70.965 millones (+8 %).
La pérdida neta según criterios GAAP fue de 116 millones de dólares, frente a los 5.339 millones del tercer trimestre de 2025, cuando pesó un gran cargo vinculado al 777X. La pérdida diluida por acción fue de 0,26 dólares y la pérdida por acción «core» (no GAAP), de 0,34 dólares. El resultado operativo GAAP fue de 354 millones.
En caja, el flujo operativo alcanzó los 1.496 millones de dólares y el flujo de caja libre, 464 millones.
El efectivo y las inversiones negociables sumaron 20.700 millones y la deuda consolidada se mantuvo en 45.900 millones, con líneas de crédito por valor de 10.000 millones sin utilizar. El flujo libre absorbió pagos de unos 700 millones vinculados a un acuerdo con el Departamento de Justicia de EE. UU.
Cartera récord y entregas
La cartera total llegó a 745.400 millones de dólares, un máximo histórico. De ellos, 611.800 millones corresponden a Commercial Airplanes, con más de 6.300 aviones pendientes de entrega. Defensa aporta 101.000 millones y Servicios, 33.000 millones.
Boeing entregó 161 aviones en el trimestre (160 en 2025): 124 737, 10 767, 5 777 y 22 787, frente a los 24 del año anterior. En los nueve primeros meses suma 475 entregas. El 737 avanza hacia una tasa estable de 47 aviones al mes y el 787 se mantiene en 8 al mes.
Certificaciones y 777X
El trimestre trajo dos hitos regulatorios. El 737-7 recibió la certificación de tipo enmendada de la FAA (Administración Federal de Aviación de EE. UU.) durante el periodo, y el 737-10 la obtuvo en octubre de 2026. Continúan además los vuelos de certificación del 777-9, y Boeing mantiene la previsión de primera entrega en 2027.
Comercial en pérdidas, defensa al alza
La división de aviones comerciales registró una pérdida operativa de 697 millones de dólares sobre ingresos de 10.700 millones, y 300 pedidos netos. Medios especializados la atribuyen a la mezcla de entregas, a mayores costes proyectados por los ajustes de tasa de producción y a los crecientes costes de la cadena de suministro.
Defensa, Espacio y Seguridad (BDS) fue la nota positiva: ingresos de 7.900 millones (+15 %) y beneficio operativo de 492 millones, que incluye una ganancia de 252 millones por la venta de HRL Laboratories.
La Marina de EE. UU. eligió a Boeing para diseñar y fabricar el caza F/A-XX, aunque el contrato aún no figura en la cartera, y la compañía obtuvo un contrato de siete años para ampliar la producción de buscadores de misiles PAC-3. Global Services ingresó 5.600 millones (+4 %) con un margen operativo del 18,3 %.
El consejero delegado, Kelly Ortberg, destacó los hitos recientes, pero advirtió: «we are not done» (aún no hemos terminado). Las cifras respaldan esa cautela: el balance mejora y la cartera es histórica, pero la deuda sigue siendo elevada y la actividad comercial pierde dinero mientras la compañía eleva cadencias.









