Huelga del 5 de noviembre en Francia: la DGAC decide si recorta vuelos en Roissy y Orly

Quienes vuelen desde París este jueves deberían consultar el estado de su vuelo y prever tiempo extra para llegar a la terminal.

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Cinco centrales sindicales convocan huelga interprofesional este jueves en Francia y la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) tenía que comunicar antes del miércoles si pide a las aerolíneas recortar sus programas de vuelos.

Aviación Digital, Sp.- La jornada de huelga de hoy jueves 5 de noviembre amenaza con alterar las operaciones en los aeropuertos de París-Charles de Gaulle (Roissy) y París-Orly. Según las últimas informaciones, la DGAC aún no había hecho público si solicitará reducciones de vuelos, por lo que el alcance real de las cancelaciones seguía sin confirmarse.

La movilización del 5 de noviembre es una huelga interprofesional convocada por CFDT, CGT, FO, Unsa y FSU.

Los sindicatos reclaman una subida general de salarios, el desbloqueo del punto de índice de los funcionarios, la revalorización de las pensiones y del salario mínimo (Smic) y más medios para los servicios públicos. En el ámbito aéreo, la tensión se concentra en la aviación civil y en los trabajadores de los aeropuertos.

FO presentó el pasado 29 de octubre un preaviso dirigido a la DGAC, la Escuela Nacional de Aviación Civil (ENAC) y la Oficina de Investigación y Análisis (BEA), que cubre a todo su personal desde el inicio del turno de mañana del jueves.

El sindicato pide extender a todos los agentes una prima anual de compensación de la inflación que hoy se reserva al personal de control, y recuerda que el resto de categorías supone en torno al 60 % de los efectivos. La dirección alega un contexto presupuestario «fortement contraint».

También USAC-CGT, descrito como el primer sindicato de la DGAC, ha pedido a los agentes que se sumen. En tierra, SUD Aérien y UNSA Aérien llaman al paro a los trabajadores de asistencia en escala, seguridad, limpieza y mantenimiento, sin señalar un aeropuerto concreto, de modo que no se descartan ralentizaciones en mostradores de facturación o filtros de seguridad.

El mecanismo que decide los recortes

Una ley aprobada a finales de 2023, promovida por el senador francés Vincent Capo-Canellas, establece que los controladores aéreos que tengan intención de secundar una huelga deben comunicarlo individualmente con una antelación mínima de 48 horas, antes de las 12:00 horas del segundo día previo al paro.

En el caso de la huelga convocada para este 5 de noviembre, el plazo para presentar estas declaraciones finalizó el martes 3 de noviembre al mediodía. A partir de esa información, la Dirección General de Aviación Civil francesa (DGAC) analiza la disponibilidad de personal en cada centro de control para determinar si puede garantizarse el funcionamiento habitual del tráfico aéreo.

Cuando el número de controladores disponibles resulta insuficiente, la DGAC solicita a las aerolíneas que reduzcan sus operaciones en los aeropuertos afectados. Estas restricciones suelen establecerse mediante porcentajes de reducción y franjas horarias concretas, aunque corresponde a cada compañía decidir qué vuelos cancela.

Según informó el medio especializado TourMaG, la DGAC tenía previsto comunicar a las aerolíneas las posibles restricciones antes del miércoles 4 de noviembre. Sin embargo, todavía no se habían concretado los porcentajes de reducción ni los aeropuertos que podrían verse afectados por la jornada de huelga.

Un precedente reciente y un dato relevante

Durante la anterior jornada de huelga interprofesional, celebrada el 29 de septiembre, la Dirección General de Aviación Civil francesa (DGAC) solicitó reducciones puntuales del tráfico aéreo en determinados aeropuertos. Las restricciones alcanzaron el 5 % de los vuelos en París-Charles de Gaulle, entre las 7:00 y las 20:00 horas, y hasta el 25 % durante la tarde en Marsella-Provenza. Por el contrario, el aeropuerto de París-Orly mantuvo su actividad sin verse afectado por estas medidas.

Este precedente permite hacerse una idea del posible impacto de la nueva convocatoria. La decisión va a depender del número de controladores que hayan comunicado oficialmente su intención de secundar el paro y de las necesidades operativas de cada aeropuerto.

Uno de los factores que podría limitar las cancelaciones es que el Sindicato Nacional de Controladores de Tráfico Aéreo (SNCTA), una de las principales organizaciones del sector en Francia, no participa en esta movilización. Esta circunstancia podría explicar la ausencia inicial de anuncios sobre cancelaciones generalizadas, aunque el alcance definitivo de las posibles restricciones queda condicionado a las comunicaciones oficiales de la DGAC.

Derechos del pasajero y transporte terrestre

Ante una cancelación, el Reglamento (CE) 261/2004 obliga a ofrecer reembolso o transporte alternativo, además de asistencia (comidas y, si es necesario, alojamiento). La compensación fija de 250 a 600 euros rara vez procede, porque una huelga del control aéreo o del personal aeroportuario se considera en principio una circunstancia extraordinaria, a diferencia de un conflicto interno de la propia aerolínea.

En el acceso a los aeropuertos, la SNCF anticipó tráfico ligeramente perturbado en TGV y perturbado en Intercités, TER, trenes y RER de Île-de-France, lo que afecta a la línea RER B que sirve a Roissy.

Quienes vuelen desde París este jueves deberían consultar el estado de su vuelo y prever tiempo extra para llegar a la terminal.

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