Aviación Digital, Sp.- Un accidente aéreo ha sacudido la región de Amur en Rusia, donde un avión de pasajeros An-24 de la aerolínea Angara se estrelló con 49 personas a bordo, incluidos cinco niños. El vuelo, que cubría la ruta Khabarovsk – Blagoveshchensk – Tynda, terminó en tragedia cuando la aeronave desapareció de los radares durante un intento de aterrizaje en condiciones meteorológicas adversas. Los restos fueron localizados a 15 km del aeropuerto de destino, en una zona remota de taiga y pantanos, confirmando la peor noticia: no hay supervivientes.
A bordo viajaban 38 adultos, cinco niños y seis tripulantes, según el gobernador de Amur, Vasily Orlov. Fuentes como SHOT ajustan la cifra a 48 personas: 42 pasajeros (incluidos los niños), dos empleados de la aerolínea, dos auxiliares de vuelo y dos pilotos. Entre las víctimas, una niña de un año con su madre de 25 años.
Cronología del accidente aéreo
El vuelo inició su trayecto desde Khabarovsk a las 00:36 hora de Moscú, realizando un aterrizaje técnico en Blagoveshchensk a las 02:22. Aunque estaba programado para partir hacia Tynda una hora después, el despegue se retrasó hasta las 11:20 hora local (05:20 hora de Moscú).
A las 12:58, mientras el avión realizaba la aproximación para aterrizar, se perdió la comunicación y desapareció de los radares. El Ministerio de Situaciones de Emergencia reportó que el incidente ocurrió a pocos kilómetros del aeropuerto de Tynda, bajo un cielo nublado y lluvioso. Datos preliminares indican que las nubes bajas impidieron la visibilidad de la pista, obligando a la maniobra.
Búsqueda del avión
La operación de búsqueda se activó inmediatamente desde el aire, complicada por el terreno inaccessible de taiga y pantanos. Rescatistas avistaron un fuselaje en llamas durante un vuelo de reconocimiento, ubicado en la pendiente de una montaña a 16 km de Tynda, cerca del pueblo de Kuryan.
Un helicóptero Mi-8 y equipos terrestres se sumaron a la misión. Imágenes del sitio revelan que el avión se desintegró casi por completo al impactar en el bosque, quemándose en su totalidad y dejando escasos restos identificables.
El avión tenía 50 años
Fabricado en 1976 en la planta de Kiev «Aviant», este An-24 realizó su primer vuelo ese mismo año. Su certificado de aeronavegabilidad fue extendido hasta 2036 en 2021. El propietario de Eastland Group, Sergey Eroshchenko, afirmó que pasó todas las revisiones previas.
El modelo ha sido cuestionado históricamente: en 2011, tras otro accidente de Angara, el expresidente Dmitry Medvedev propuso su retiro gradual por aviones modernos. El Ministerio de Transporte limitó su uso a chárter si carecen de sistemas de seguridad avanzados.
Este incidente pone de relieve los riesgos de la aviación en las regiones remotas de Rusia, donde aviones veteranos como el An-24 siguen operando pese a su antigüedad.






