Bajo mínimos la confianza de los pilotos en el Boeing 737 MAX

Aviaciondigit@l/Trad. de TFT

0

Washington, USA.- Financial Times hace unas revelaciones trascendentes sobre la nula confianza de los pilotos en el Boeing 737 MAX. Las organizaciones sindicales de pilotos han perdido totalmente la sacrosanta admiración en la cultura de seguridad de Boeing. La pasada admiración está ahora por los suelos, después de las últimas revelaciones sobre el 737 MAX. Una flota global actualmente en tierra. Esta falta de confianza supone un gran obstáculo que Boeing debe revertir antes de devolver el MAX al servicio.

Boeing ya ha admitido que hasta mediados de 2020 no cree que los reguladores levanten el “veto” a este avión. Pero debe paralelamente resolver la crisis de confianza de las tripulaciones técnicas, ya que sin ella, los pasajeros tampoco se subirían al MAX convencidos de su seguridad.

El presidente de la ECA (European Cockpit Association), Jon Horme, ha señalado que “la confianza es el punto más crítico” refiriéndose a este modelo de avión, tras la publicación de los mensajes internos en los que los empleados se burlaban de los reguladores, desanimando a las aerolíneas a realizar las opciones de entrenamiento más caras para este nuevo modelo (si puede llamársele así, y no un nuevo 737 NG “tuneado”).

Desde EE.UU. el sindicato de American, APA, que representa a 15.000 profesionales del Cockpit, señalaba que los pilotos quieren volver a establecer los lazos con el fabricante, pero que su confianza ha sido destruída una vez más.

“Es como un juego “Jenga”, la confianza aumenta cada vez más, y luego se cae de nuevo”. Los correos electrónicos “están más allá de nuestras peores pesadillas. Es como si fuera un guión mal escrito que nadie se creería. Pero sucedió”.

“Es tentador usar a los pilotos como acróbatas de las relaciones públicas, con sus testimonios, por parte de Boeing. Pero ese no es nuestro papel”.

Jon Weaks, por su parte, presidente del sindicato mayoritario en Southwest-aerolínea que posee el mayor número de MAX- señalaba que Boeing comienza desde cero respecto a la confianza de sus 10.000 miembros. El sindicato en octubre ha demandado al fabricante, señalando que Boeing se apresuró a entregar el MAX a pilotos confiados, “a pesar de sus problemas”.

Este escepticismo es un gran cambio para una compañía que alguna vez disfrutó de tanta popularidad en las cabinas como para que los pilotos bromearan diciendo: “Si no es Boeing, no volaré”. También debilita la estrategia de la compañía para devolver el Max al servicio.

MARKETING PARA RESTAURAR LA CONFIANZA DE LOS PASAJEROS

La compañía ha distribuido materiales de marketing a las aerolíneas que sugieren que una opción para manejar a los pasajeros que se resistan a volar en el Max en el futuro será hacer que los pilotos los tranquilicen.

Los mismos materiales incluyen un video de Jim Webb, el piloto Jefe de Boeing. Tambien dicen que la compañía puede proporcionar a las aerolíneas un conjunto de herramientas para calmar al cliente que incluyen videos con pilotos.

“Es tentador usar pilotos como especialistas en relaciones públicas, con testimonios de pilotos para mejorar la confianza en Boeing. Pero ese no es nuestro papel”, dijo también Jon Horne, presidente de ECA, que tiene 40.000 pilotos. “Son los reguladores los que tienen acceso a la información”.

Dos accidentes de 737 Max en el espacio de cinco meses mataron a 346 personas en Indonesia y Etiopía. El sistema de control de vuelo más tarde implicado (MCAS) en los desastres no había sido mencionado en el manual de vuelo. El sindicato de pilotos de American Airlines se reunió con ejecutivos de Boeing después del primer accidente, y alentó a la acción reguladora que probablemente habría puesto a tierra el avión, pero Boeing se resistió en un principio.

Tras el segundo desastre, el entonces presidente ejecutivo de Boeing, Dennis Muilenburg, molestó aún más a los pilotos con comentarios que parecían culpar a los pilotos por los accidentes.

Un piloto de una gran aerolínea europea que pidió no ser identificado, dijo que la confianza para Boeing estaba en “un mínimo histórico”. Dijo que quería ver a la compañía y los reguladores “aclarar todos los nuevos sistemas que son diferentes a los modelos anteriores, y elaborar un plan de capacitación integral, no solo un curso de iPad de tres horas”.

En un movimiento que podría ayudar a las relaciones, Boeing a principios de este mes revirtió su posición de mucho tiempo y recomendó que los pilotos 737 Max entrenen en un simulador de vuelo. Tajer dijo que el experto en seguridad de su sindicato tuvo una llamada telefónica la semana pasada de representantes de Boeing para discutir los detalles de la capacitación.

“Estamos muy concentrados en trabajar con las tripulaciones de vuelo y los clientes de nuestras aerolíneas para recuperar su confianza”, dijo un portavoz de Boeing.

Boeing tiene “un largo camino por recorrer” para restablecer la confianza con los pilotos de la European Cockpit Association, dijo Horne.

Mientras en España, no conocemos ningún pronunciamiento sobre la cuestión de la confianza en el MAX de las organizaciones sindicales de pilotos de líneas aéreas de nuestro país. Ni que decir tiene que tampoco hemos visto públicamente a responsables de AESA hablando de esta cuestión. El partido se juega en otra liga. Como de costumbre…, aunque nuestro país sea una gran economía turística gracias a los millones de pasajeros que deben utilizar estos aviones.

Deja un comentario