
Pero no pasa mucho tiempo hasta encontrarnos un incidente parecido, el 4 de Diciembre de 2014, el espacio aéreo que rodea al aeropuerto de Estocolmo tuvo que ser cerrado a las aeronaves debido al avistamiento de un dron en las cercanías del aeropuerto, esto provocó la paralización de todos los movimientos en los alrededores durante hora, acumulando grandes retrasos.
Estos incidentes son cada vez más frecuentes, estando cerca de convertirse en sucesos, no diarios, pero sí semanales. Es preocupante el hecho de que un objeto tan pequeño como es un dron, sea un objeto de fácil distracción para los pilotos en un momento crítico del vuelo como es el aterrizaje, pero ya no sólo el mero hecho de ser llamativos es peligroso, si no el que la gente los vuele tan cerca de los aviones comerciales como se puede ver en un vídeo reciente del aeropuerto de Estambul, donde el dron capta imágenes de los aviones aterrizando y despegando mientras cruza las pistas con el desconocimiento de las consecuencias que puede acarrear.
En esta nueva era para la aviación, en la que el marco legal aún no está desarrollado, es imprescindible el uso del sentido común a la hora de volar drones y pensar que a nadie de nosotros nos gustaría estar dentro de un avión y que nuestra seguridad se vea comprometida por algo tan insignificante comparado con un avión de 50 toneladas, como puede ser un dron de 10 kilos.
[VÍDEO ESTAMBUL] https://www.youtube.com/watch?v=YfGeOOVtNHM






