AENA Impone un Recorte Temporal en el Horario Operativo del Aeropuerto de El Hierro

Implicaciones técnicas y regulatorias en la conectividad insular durante la temporada navideña, con protestas locales que destacan riesgos en seguridad y accesibilidad.

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Aviación Digital, Sp.- Cuando la aviación insular es un pilar esencial para que islas como las Canarias sigan unidas al resto del territorio, cualquier cambio en su operativa se siente muy de cerca por los vecinos, sobre todo cuando se hace en nombre de eso que los políticos llaman “cohesión” territorial y que, paradójicamente, suele empezar por recortar donde más falta hace.

Por eso, el reciente recorte horario en el Aeropuerto de El Hierro abre muchas dudas sobre cómo se están gestionando unas infraestructuras ya de por sí frágiles por su carácter periférico. Esta reducción, aplicada justo antes de la campaña navideña de 2025, no solo trastoca la rutina de vuelos diarios, sino que deja al descubierto hasta qué punto las islas más pequeñas dependen de una conectividad aérea fiable para mantener servicios básicos, visitas familiares y actividad económica; aunque no se engañen, estamos siendo testigos de una lowcostización acelerada del sector aéreo en España que, paradójicamente, se está produciendo justo cuando los márgenes de beneficio son más altos.

Fechas y Duración del Recorte

El recorte operativo se inicia el 21 de diciembre de 2025 y se extiende hasta el 12 de enero de 2026, coincidiendo con un periodo de alta demanda por viajes festivos y conexiones interinsulares. Esta temporalidad no es casual: responde a una contingencia sobrevenida en la plantilla de control aéreo, pero su coincidencia con picos de tráfico aéreo amplifica sus efectos.

Desde una perspectiva técnica, este intervalo abarca aproximadamente tres semanas, durante las cuales se reduce la ventana operativa diaria en media hora, limitando la flexibilidad para reprogramaciones o emergencias. El porqué de esta duración radica en la necesidad de cubrir ausencias laborales sin comprometer la seguridad aérea, priorizando la recuperación de personal certificado por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA).

Horario Afectado y Cambios Operativos

El nuevo esquema retrasa la apertura del espacio aéreo de las 08:10 a las 08:30 horas, manteniendo el cierre a las 18:00, lo que elimina la franja matinal temprana y reduce la jornada en unos 20 minutos efectivos. Técnicamente, esto implica una modificación en el Procedimiento de Permiso Previo Requerido (PPR) de 90 minutos para vuelos no programados, conservando capacidad para emergencias, pero con menor margen de reacción.

La gestión privatizada por SAERCO, adjudicataria del servicio de torre, ha reducido la plantilla operativa de seis a tres controladores, dejando turnos con un único profesional activo y otro en guardia. Este ajuste, justificado por AENA como provisional, expone riesgos en la aplicación del sistema AFIS (Servicio de Información de Vuelo de Aeródromo), que no equivale a una torre de control convencional, potencialmente incumpliendo estándares europeos de redundancia en control aéreo para aeropuertos con crecimiento de tráfico (El Hierro ha visto incrementos en pasajeros en los últimos años). El impacto se refleja en incidentes como aviones circulando en espera de apertura, sin factores meteorológicos o técnicos, lo que subraya la fragilidad operativa en entornos insulares.

Argumentos de la AHI y Protestas Locales

La Agrupación Herreña Independiente (AHI) denuncia este recorte como un «castigo» directo a los herreños, argumentando que el avión no es un lujo sino un servicio esencial para acceso a sanidad, educación y empleo.

En su nota de prensa, AHI vincula la medida a una falta de sensibilidad hacia territorios periféricos, exigiendo no solo la reversión inmediata sino mejoras estructurales como la ampliación horaria, refuerzo de personal y transición a un control aéreo convencional gestionado por ENAIRE. Políticamente, esta protesta se enmarca en una reivindicación más amplia, respaldada por acuerdos institucionales en el Parlamento de Canarias y el Congreso, que instan a revisar el modelo AFIS por sus limitaciones en seguridad y eficiencia.

El senador Javier Armas ha anunciado acciones en el Senado, destacando advertencias previas ignoradas al Ministerio de Transportes. Reflexionando sobre su relevancia, estas demandas no solo abordan el recorte puntual sino que cuestionan la equidad en la distribución de recursos aeroportuarios, crucial para evitar desigualdades en la aviación regional.

Respuesta de AENA y Justificación Técnica

AENA defiende la medida como temporal, motivada por siete ausencias en una plantilla de diez controladores de SAERCO, lo que ha llevado a anunciar sanciones por incumplimiento contractual. La entidad enfatiza que las decisiones priorizan la seguridad, recursos disponibles y sostenibilidad, coordinando con aerolíneas como Binter para reprogramar vuelos (el primero desde Tenerife Norte ahora llega a las 08:30). Desde un ángulo regulatorio, AENA alude a la supervisión de AESA, que avaló el retraso para evitar sobrecargas.

Sin embargo, los críticos señalan que esta contingencia revela debilidades en la privatización de servicios críticos, donde la rentabilidad puede primar sobre la resiliencia operativa. El porqué de esta justificación reside en normativas como el Reglamento (UE) 2018/1139 sobre aviación civil, que exige mantener niveles mínimos de servicio, pero permite ajustes temporales ante imprevistos.

Análisis de Impacto en la Aviación Insular

Más allá del recorte, esta situación impacta la conectividad con Tenerife y Gran Canaria, esenciales para evacuaciones médicas, donde el margen reducido podría comprometer respuestas en horario nocturno o matinal. Económicamente, en un periodo navideño con previsiones de 101.793 vuelos en la red AENA, El Hierro pierde competitividad, afectando turismo y logística insular.

Técnicamente, el uso persistente de AFIS en aeropuertos menores contrasta con recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) para torres convencionales en escenarios de mayor complejidad, lo que podría incentivar revisiones normativas. Este caso ilustra cómo contingencias locales escalan a debates sobre gobernanza aeroportuaria, donde la dependencia de proveedores externos como SAERCO amplifica vulnerabilidades en cadenas de suministro de personal cualificado.

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