México afronta uno de los momentos más importantes de su historia reciente como destino turístico y deportivo: el arranque del Mundial de Fútbol. Un evento que debería traducirse en un aumento de viajeros internacionales. Sin embargo, las cifras dicen todo lo contrario.
Ese supuesto y esperado aumento de pasajeros debía ser especialmente teniendo en cuenta que una parte relevante de los partidos se disputa en territorio mexicano.
Sin embargo, los datos previos al torneo muestran una situación poco habitual: los principales aeropuertos turísticos del país están perdiendo pasajeros extranjeros.
Las cifras acumuladas de Cancún, Los Cabos y Puerto Vallarta reflejan una caída conjunta del 4,9% en el tráfico internacional durante los primeros meses del año.
Se trata de un comportamiento anómalo para un país que, precisamente ahora, debería estar viviendo una fase de expansión en las llegadas internacionales.
Los principales aeropuertos turísticos registran descensos
Los tres aeropuertos concentran cerca del 60% del tráfico internacional que recibe México. Por ello, su evolución suele utilizarse como referencia para medir la fortaleza del sector turístico.
Los datos acumulados entre enero y mayo muestran una pérdida significativa de viajeros. El aeropuerto de Cancún registró un descenso del 2,3%, equivalente a unos 213.200 pasajeros menos respecto al mismo periodo del año anterior.
La situación también es negativa en Los Cabos, donde la caída alcanza el 4,2%, lo que supone alrededor de 91.600 viajeros menos.
El caso más llamativo corresponde a Puerto Vallarta. Allí el retroceso llega al 16,5%, con aproximadamente 344.300 pasajeros internacionales menos que hace un año.
En conjunto, las tres terminales suman una reducción del 4,9% en el segmento internacional.
Cancún pierde fuerza pese a seguir siendo la gran puerta de entrada
El aeropuerto de Cancún continúa siendo el principal centro turístico aéreo de México y uno de los más importantes de América Latina. Sin embargo, sus cifras recientes muestran una desaceleración más que evidente.
Durante mayo, el tráfico internacional cayó un 11%, mientras que los pasajeros nacionales disminuyeron un 3%. La tendencia ya se había observado en abril, cuando la terminal movilizó 2,46 millones de viajeros, un 4,3% menos que en el mismo mes de 2025.
El segmento internacional, fundamental para la economía turística de la región, transportó cerca de 1,67 millones de pasajeros en abril, con una reducción anual del 3,7%. Por su parte, el mercado doméstico descendió un 5,4%.
Pese a ello, Cancún sigue manteniendo un peso extraordinario dentro de la red aeroportuaria mexicana. Solo en los primeros cuatro meses del año superó los 10,4 millones de pasajeros movilizados.
El conflicto en Oriente Medio también afecta al turismo
Uno de los factores que explican esta situación se encuentra fuera de México. La tensión geopolítica internacional, especialmente en Oriente Medio, ha provocado un incremento del precio de los combustibles.
Para las aerolíneas, el combustible representa uno de los mayores gastos operativos. Cuando su precio aumenta, muchas compañías revisan su programación, reducen frecuencias o eliminan rutas menos rentables.
Esta estrategia ha terminado afectando también a algunos destinos mexicanos, especialmente aquellos que dependen en gran medida del turismo internacional procedente de Norteamérica, Europa y Sudamérica.
A ello se suman las incertidumbres económicas globales y una mayor prudencia de los consumidores a la hora de planificar viajes de larga distancia.
Menos vuelos y menor ocupación hotelera
La desaceleración no sólo aparece en las estadísticas de pasajeros. También se ha reflejado en la actividad diaria de los aeropuertos.
En Cancún se registraron jornadas en las que no se alcanzaron las 400 operaciones entre aterrizajes y despegues, una cifra inferior a la habitual para uno de los principales centros turísticos del continente.
La menor llegada de viajeros también tuvo repercusión en el sector hotelero. Durante mayo, la ocupación se situó alrededor del 63%, un porcentaje que se considera moderado para un destino acostumbrado a registrar niveles superiores en determinadas épocas del año.
Las perspectivas del Mundial mantienen el optimismo
A pesar de la caída observada durante los primeros meses del año, el inicio del Mundial abre una nueva oportunidad para revertir la tendencia.
México alberga encuentros en varias de sus ciudades más importantes y espera recibir a miles de aficionados procedentes de todos los continentes. El impacto del torneo podría reflejarse tanto en el tráfico aéreo como en la ocupación hotelera durante las próximas semanas.
Este mes será, sin duda, clave para México.






