Madrid reúne hasta el 29 de octubre a los equipos europeos que desarrollan VenSpec-H, el espectrómetro infrarrojo de alta resolución con el que la misión EnVision de la ESA buscará en la atmósfera de Venus las huellas químicas de su actividad volcánica.
Aviación Digital, Sp.- Venus tiene un tamaño y una masa muy parecidos a los de la Tierra, pero evolucionó hacia un infierno de nubes ácidas y presiones aplastantes. Entender por qué, y comprobar si su superficie sigue geológicamente viva, es la pregunta que vertebra EnVision.
La Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio (ETSIAE) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) acoge la VenSpec-H Consortium Meeting 2026, la reunión anual del consorcio responsable de este instrumento.
Al encuentro están acudiendo representantes de la Agencia Espacial Europea (ESA), universidades, centros de investigación y empresas tecnológicas europeas implicadas en su desarrollo.
Tres jornadas para coordinar subsistemas
El programa está orientado al trabajo técnico: revisar los avances del proyecto, coordinar los distintos subsistemas y planificar las próximas actividades.
Las sesiones cubren óptica, electrónica, estructuras, control térmico, software y operaciones científicas.
Y es que, en un instrumento espacial, cada disciplina impone requisitos a las demás: la estabilidad de la óptica depende del comportamiento térmico de la estructura, y la electrónica debe soportar el entorno de lanzamiento y de misión sin degradar la calidad de la medida.
Las reuniones de consorcio son el foro donde esas interfaces se cierran entre socios de distintos países.

Qué medirá VenSpec-H
VenSpec-H (Venus Spectrometer with High resolution) es un espectrómetro infrarrojo de alta resolución.
Su objetivo es analizar la atmósfera venusiana y detectar gases vinculados a su composición química, a la actividad volcánica y a posibles cambios en la superficie.
La web del proyecto, gestionada por el Instituto Real Belga de Aeronomía Espacial (BIRA-IASB), que ejerce la investigación principal a través de la doctora Séverine Robert, explica que medirá vapor de agua (H2O) y agua semipesada (HDO) en la capa más baja de la atmósfera, y sondeará H2O, HDO, sulfuro de carbonilo (OCS) y dióxido de azufre (SO2) entre 30 y 40 km de altitud. Las variaciones de estos gases son uno de los indicios que los científicos asocian a emisiones volcánicas.
VenSpec-H forma parte de la suite VenSpec, junto al cartógrafo infrarrojo VenSpec-M y el espectrómetro ultravioleta VenSpec-U. La ESA atribuye el liderazgo de su adquisición al DLR (VenSpec-M), a la Oficina Belga de Política Científica, BelSPO (VenSpec-H), y al CNES (VenSpec-U).
EnVision: Venus como sistema completo
El Comité del Programa Científico de la ESA adoptó formalmente EnVision el 25 de enero de 2024. La agencia prevé su lanzamiento en 2031 a bordo de un Ariane 6; la UPM y el equipo de VenSpec-H sitúan esa fecha en noviembre de 2031.
La misión estudiará el planeta desde su interior hasta las capas altas de la atmósfera. Además de los espectrómetros, embarcará un radar de sondeo subsuperficial (SRS), cuya adquisición lidera la Agencia Espacial Italiana; el radar de apertura sintética VenSAR, que aportará la NASA con una resolución de hasta 10 m, y un experimento de radiociencia. La NASA dará también soporte con su red de espacio profundo (DSN).
El papel del IDR/UPM: la electrónica bajo estrés
La UPM participa a través del Instituto Universitario de Microgravedad «Ignacio Da Riva» (IDR). Su investigadora principal en el proyecto, Elena Roibás, resume el encargo:
«La responsabilidad del IDR/UPM se centra en el análisis termo-mecánico de la electrónica embarcada, un trabajo esencial para evaluar su comportamiento ante las exigentes condiciones de la misión».
Elena Roibás, IDR/UPM
Este tipo de análisis estudia cómo responden placas, componentes y uniones a los ciclos de temperatura y a las cargas mecánicas del lanzamiento.
Es una disciplina crítica en una misión a Venus, cuya órbita recibe casi el doble de radiación solar que la terrestre. La nota de la UPM no detalla los márgenes ni los resultados de estos análisis.
Un consorcio itinerante y multidisciplinar
La cita de Madrid sucede a las de Windisch (Suiza) en 2023, Bruselas (Bélgica) en 2024 y Liblice (República Checa) en 2025. Las entidades que han participado en estos encuentros son la ESA, BIRA-IASB, DLR, el Instituto Neerlandés de Investigación Espacial (SRON), la Vrije Universiteit Brussel (VUB), el Centre Spatial de Liège (CSL), la Fachhochschule Nordwestschweiz (FHNW), OIP, SENER, LusoSpace, el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y la UPM.
Con SENER, el IAA y la UPM, la presencia española en el instrumento abarca industria, astrofísica y universidad. Para Roibás, la elección de la sede «reconoce la participación sostenida del IDR/UPM en VenSpec-H» y da visibilidad internacional a sus capacidades ante los principales socios europeos de la misión.
Con el lanzamiento a cinco años vista, el trabajo de los equipos se centra ahora en consolidar el diseño de cada subsistema. Si VenSpec-H cumple su cometido, la ciencia planetaria podría disponer de datos directos para responder una pregunta abierta desde hace décadas: ¿sigue Venus expulsando gases volcánicos a su atmósfera hoy?









