
Según la FAA este fallo se presentaría cuando el B787 no apaga sus sistemas, o lo que es lo mismo, permanece conectado a una fuenta de energía ya sea la del propio APU del avión, o la de tierra, GPU, por un período de 248 días consecutivos, lo que teoricamente no sucede habitualmente, pero según lo determinado tampoco debería suceder. Por ello la FAA recomienda apagar los sistemas y reiniciarlos periodicamente, desconectándolos totalmente de la fuente de energía, para evitar cualquier riesto de que suceda lo detectado.
Boeing ha tenido que salir al albero e indicar que el reinicio periódico es una parte prevista del mantenimiento regular de los aviones y que en «muy raras ocasiones permanecen conectados por un período así de largo». Pero Boeing se lo ha comunicado en cualquier caso logicamente a las aerolíneas que ya están operando hoy las 258 unidades que han entregado.
Según el medio especializado Boeing ya estaría trabajando en la actualización del software del B787, pero en cualquier caso la FAA ya ha avisado mediante un AD (Directiva de Aeronavegabilidad) (4910-13-P) y Boeing ha hecho lo mismo. Son las aerolíneas las que ahora tienen «la pelota en su tejado»






