Carta abierta a Luís Lacasa, Decano del COPAC

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EquidistanciaEstimado Sr. Lacasa: El día en que Aena reunió a los presidentes de las asociaciones de compañías aéreas y a la prensa para anunciar, supuestamente, un paquete de medidas encaminadas a la reducción de las emisiones de CO2, usted, Sr Lacasa, estaba presente. Esa reunión se convirtió en el pistoletazo de salida de la campaña de acoso y derribo de los controladores aéreos cuando el Sr. Lema y la Sra. Librero abrieron la caja de Pandora de los informes ACE de Eurocontrol, hábilmente maquillados por sus asesores.

Compruebo con estupor que su asociación, el Colegio de Pilotos, está manteniendo una cautelosa equidistancia en todo este asunto del decretazo a los controladores aéreos.

Me consta que en privado usted manifiesta su apoyo a los controladores, pero ya clama al cielo que ustedes, como Colegio Profesional, no hayan sacado nota de prensa alguna apoyando sin reservas al colectivo de controladores españoles en una situación tan sangrante y delicada como la que están atravesando.

No es de recibo que ustedes, los pilotos, que van a sufrir a diario en sus propias carnes las gravísimas consecuencias del decretazo, opten por mantener ese tibio institucionalismo de cara a Fomento y Aena. Su silencio, de por si, es clamoroso. Otro tanto ocurre con el del SEPLA.

Son ustedes los que van a arriesgar su vida sin necesidad en campos de vuelo con el sistema AFIS, donde antes había un controlador que asumía su separación.

Son ustedes los que a diario ponen sus vidas y las de los pasajeros en manos de los controladores aéreos, que atraviesan un momento de extrema angustia, de demonización y desamparo institucional. Esa voz trémula que les autoriza a despegar es un controlador que, según la Audiencia Nacional, tiene derechos fundamentales "relativos".

Son ustedes parte de la cadena de seguridad, que se encuentra escandalosamente erosionada tras la ley 9/2010. Los que deberían velar por la seguridad aérea española y denunciar todas aquellas prácticas encaminadas a la degradación del sistema callan y observan desde la barrera, esperando no se sabe qué consecuencias.

Ustedes deberían dar un paso al frente, con valentía, con responsabilidad. ¿Hasta cuando van ustedes a callar? ¿Hasta que ocurra el primer accidente? ¿Hasta el segundo? ¿Hasta que se inicie una cadena de suicidios en control como los de France Telecom?

En estos momentos, estas palabras cobran una especial significancia:

"Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada".

Reverendo Martin Niemöller en 1945 a propósito de los Nazis.

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