Comisión Investigación JK5022: Manuel Bautista ¿Hasta dónde la politización de la Autoridad Aeronáutica?

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Madrid, SP.- Mañana comparecerá y se lo iremos detallando vía twitter, el ex-Director General de Aviación Civil, Manuel Bautista, ¡cómo no! Ingeniero Aeronáutico, que ocupó el puesto entre 2004 y 2009, es decir era el máximo responsable de la seguridad de las operaciones aéreas el 20 de agosto de 2008, fatídico día del accidente del JK5022. La época es recordada como quizás la más oscura de la Aviación Civil en España por distintos motivos que veremos como irán trascendiendo en las siguientes comparecencias. Formó un tándem bastante compacto con su Director de Seguridad de Aeronaves(SENASA) y Subdirector General de Control del Transporte Aéreo (DGAC) , Luís Rodríguez, que ya compareció de forma “guay” según la diputada Oramas ante la Comisión del Congreso. 

Estos cargos públicos tenían en sus manos las máximas responsabilidades regulatorias, de supervisión e inspección en el momento del accidente. Es decir de “garantizar” la Safety, cuando aún AESA no era más que un proyecto prácticamente. Bautista asistió a la transición y creación de AESA. Casualmente en esos años, además, estaba absolutamente disparada la tasa de siniestralidad en TTAA en nuestro país. Un continuo goteo de profesionales que fallecían en accidentes en este sector, que según organizaciones profesionales (SLTA) que han estudiado esta tasa entre 2001-2010, situaban a España en la negra cabeza de toda la Unión Europea. España se había convertido en un auténtico cementerio para los profesionales de este Sector, haciendo infinitamente más peligroso pilotar una aeronave de TTAA que ser minero según señala dicho Estudio de SLTA. En ese contexto, en ese entorno es precisamente donde se produce el accidente del JK5022. Algo que la CIAIAC no contempla en su denominado Informe Técnico del accidente.

La comparecencia de Bautista, que ahora pasa sus días escribiendo por ejemplo en una web denominada “otraspoliticas.com” tendremos que ver si aporta algo de luz sobre cómo esa situación era abordaba por el máximo responsable de la DGAC. Otras “patas” del perfil de este ingeniero, le sitúan por ejemplo como Asesor del Ministro de Transportes (lo que evidencia una confianza de tipo político del personaje). Pero también en el sector privado ha hecho sus pinitos… En el campo editorial en Anaya, como Director de la División de Empresas Multimedia y en la empresa  Multimedia Rosources como Director General.

También dió el salto al ámbito internacional, lógicamente como cargo político de confianza (su proximidad al PSOE es algo conocido sobradamente), lo que le llevó a ser nada menos que Vicepresidente de la Organización Meteorológica Mundial y miembro del Consejo de Administración de organismos como el IPCC sobre el cCambio Climático, Eumetsat,, Eurocontrol, et… trabajando para varios gobiernos de América Latina como consultor del Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo. Es decir puestos políticos de confianza que serán otros medios especializados en política o economía los que deberían valorar su gestión.

Resulta paradójico que con el perfil descrito el pasado 29 de julio publicara un artículo en otraspolíticas.com sobre los “Cambios de Gobierno y continuidad en la Administración“, en relación al nombramiento del Gobierno débil y minoritario de Pedro Sánchez. En principio el titular puede parecer que habla de puertas giratorias, que visto lo visto a algo huele su paso por distintos organismos, donde el mérito evidentemente está más ligado a la proximidad política que a un Concurso Oposición público. Precisamente y esto es lo paradójico, puesto que no fue precisamente una época de cambios la suya. Nos tememos que los vicios y costumbres en la Autoridad Aeronáutica se hayan perpetuado hasta nuestros días…

Bautista en este articulillo habla de Cuatro Propuestas para reformar la Administración, algo que con el paso de la DGAC a AESA en lo que son competencias de seguridad, salvo en el cambio de sede, no parece que se haya distanciado mucho de Fomento, y por lo tanto velado por la independencia de la Agencia en estos años, cuando entraba en conflicto con Fomento, con Aena, o con otros organismos de la Administración.

En las comparecencias puede presuntamente que también que aflore el que esa independencia que reclama para la acción de la Administración Bautista, se haya mantenido firmemente o no, con respecto a los operadores aéreos en su época como máximo responsable de la DGAC. Aunque la MassMedia no sepa ni quién era este Sr. probablemente, sí lo saben los profesionales que en esa época desarrollaban su trabajo en el Sector Aéreo español. Profesionales algunos de ellos, que “padecieron” esa gestión, y que pagaron un alto precio por su honestidad a la hora de proceder facultativamente. Quizás nuestros lectores más veteranos sepan exactamente a qué nos referimos. A buen seguro lo irán descubriendo en estos días próximos y pondrán nombre y apellidos a estos valerosos profesionales.

Pero la pregunta que hace Bautista en este artículo ¿Hasta dónde debe llegar la politización del Estado?, sería bueno redirigirla al Sector y preguntarse que ¿hasta donde ha llegado la politización de la Administración Aeronáutica?, donde los cargos máximos de la Seguridad Aérea en España son nombrados digitalmente, como al propio DGAC, y no digamos nada de las continuas críticas de falta de independencia de la propia CIAIAC, que es un tema que sí se debate en el fondo en la Comisión de Investigación del JK5022.

Del pensamiento escrito de Bautista en este artículo extraemos un párrafo que si lo trasladamos al ámbito de la Administración Aeronáutica explica muchas de las deficiencias, peligrosas deficiencias, de la irrupción de cargos políticos (como lo fue él precisamente como director de la DGAC): “Pero también es lógico que los funcionarios, conocedores de la complejidad técnica y legal de las materias que tienen entre manos, tengan alguna manera de frenar los deseos de los políticos cuando estos no son viables. Y también es cierto que los políticos priorizan a menudo sus planes en función de su impacto electoral y con la vista puesta en las siguientes elecciones, mientras que los funcionarios, menos presionados por la opinión pública, reclaman políticas estables y con visión de largo plazo“. Aquí Bautista parece obviar el interés más allá de lo electoral simplemente de los políticos a la hora de imponer a los técnicos su criterio, incluso por encima de la propia Inspección del Estado.

Bautista propone medidas para solucionar este debate. Una la que llama “profesionalización de los altos cargos”, y para más inri contradictorio añade: “Me estoy refiriendo a que los directores generales y presidentes de empresas públicas no los designaran el Gobierno (como ahora) sino que fueran gestores profesionales, elegidos mediante un concurso público y por comisiones de selección integradas por expertos independientes, por períodos de seis años renovables y con derecho a una indemnización en caso de cese antes de ese plazo” ¿A qué se está refiriendo exactamente? al nombramiento del Director General de Aviación Civil, o de AESA o de la propia CIAIAC. Hay que tragar saliva para evitar escupir algún exabrupto inconveniente.

Lo que resulta ya de traca, viniendo de dónde viene, y sería muy interesante que la Comisión lo abordara directamente en su comparecencia mañana, es la medida complementaria que propone cuando señala “Me refiero a la evaluación de las políticas a posteriori. La idea es que todos los organismos públicos sean examinados y auditados a fondo por un tercero independiente con el fin de identificar qué se ha hecho y qué no en relación con lo que en su día se pretendía hacer, cuáles han sido los motivos que han impedido hacer lo que no se ha hecho, cómo y por qué se adoptaron las decisiones que cambiaron los planes, etc.” Si se le preguntara por ejemplo sobre qué motivos han impedido hacer lo que no se ha hecho, y se relacionara con por ejemplo, con la Inspección a determinadas compañías aéreas siendo el Director de la DGAC, el contribuyente, quizás viera la utilidad de esta Comisión un poco más próxima…

La foto con la que aparece en el artículo es precisamente todo un paradigma de qué es lo que se estaba haciendo, en ese caso declarar en un Juzgado contra el criterio de la Inspección del Estado y apoyando el criterio de un “experto” de Senasa… aquello de las ETOPS y Air Madrid ¿Recuerdan?

 

 

1 Comentario

  1. No entiendo la critica al Sr Bautista por su condición de ingeniero aeronáutico y los cometidos desempeñados en anteriores Gobiernos.Antes y ahora los cargos politicos se nombran por quien tiene el poder ejecutivo y designa para el cometido a quien es de su confianza y esto ocurre en todas las administraciones de nuestro entorno y por supuesto en las aeronauticas.Pretender sacar de un articulo, publicado en un foro privado, toda una filosofía de actuacion y de culpabilidad es una exageración que puede aportar cierto morbo mediatico pero que no aporta nada para esclarecer responsabilidades politicas por acontecimientos pasados.

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