Cuasi colisión, e informaciones de las Autoridades Aeronáuticas

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(AEROLEY/J.Recarte Casanova) Barcelona, SP, 18 de mayo de 2015.- El caso de un cruce inapropiado con otra aeronave en vuelo es un asunto que puede tratarse de varias maneras:

1. Puede tratarse de un AIRPROX (Proximidad de aeromaves), que es un incidente de cuasi-colisión, que normalmente ha de ser tratado como un mero incidente de tránsito aéreo y requiere la presentación de un informe a la CEANITA (Comisión de Estudio y Análisis de Notificaciones de Incidentes de Tránsito Aéreo), que es una comisión consultiva (no ejecutiva) en el formulario publicado en el RCA y, dado que la nueva normativa de notificación de incidentes obliga a informar de los AIRPROX a la AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea) directamente, ahora hay que informar a las dos. Esta comisión hace un estudio del asunto y toma decisiones no ejecutivas que son meros consejos.

2. Pero puede que haya sido necesaria una maniobra evasiva. El Real Decreto 1334/2005, de 14 de noviembre, en el Anexo I, A), 1, a), 2º, trata a este tipo de situaciones como incidentes graves (maniobra evasiva necesaria para evitar una colisión con una aeronave, el terreno u otro objeto). La Ley de Seguridad Aérea define el incidente grave como “cualquier incidente en que concurran circunstancias que indiquen que casi estuvo a punto de producirse un accidente”. En la misma Ley se establece la obligatoriedad de informar de este tipo de incidentes graves a la CIAIAC (Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil), que es la autoridad competente para su estudio. La CIAIAC se ancarga de transferir la competencia de la investigación a la AESA, si considera que las circunstancias no eran tales como para definirlas como incidente grave.

Por lo tanto, en el caso de que el piloto, o el avión por el sistema TCAS (Sistema de Alerta de Tráfico y Evasión de Colisión), hayan tenido que modificar la trayectoria para evitar la colisión, el mero incidente de tránsito aéreo se convierte en un incidente grave, y la competencia corresponde a la CIAIAC, cuyo cometido es el estudio de los incidentes graves y accidentes con el objeto de averiguar las causas y establecer procedimientos para evitar que se repitan. No es ejecutiva, ni sancionadora.

3. En el caso de que haya ocurrido un incidente grave, cabe la posibilidad de la denuncia administrativa ante la AESA para que investigaran posibles responsabilidades del piloto de la otra aeronave o de los controladores, cuyo comportamiento por acción u omisión, hubiera podido ser la causa del incidente. El procedimiento sancionador está regulado por la Ley de Seguridad Aérea (LSA) y puede comenzar por la denuncia (ver art. 62 de la LSA). Si el incidente ha sido por imprudencia o por el incumplimiento de las obligaciones relativas a la seguridad de cualquiera de los implicados, podríamos estar ante una infracción grave de la LSA y podrían recaer en los posibles responsables una sanción grave (hasta 90.000 euros) En este caso, el plazo de prescripción sería de dos años desde los hechos.

4. Otra de las vías posibles sería la penal, pero no parece lo más adecuado si no ha habido dolo o culpa grave por parte de terceros y no existen daños personales o materiales.

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