Dos platos de lentejas para el diputado Ayala

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Guadalajara, SP, 6 de octubre de 2013.- Decía textualmente Andrés Ayala, PP, a su homólogo en la Comisión de Fomento, Rafael Simancas del PSOE, que siguen ambos ajerciendo la portavocía de sus partidos en la Comisión del Congreso de los Diputados, el 15 de febrero de 2011, refiriéndose a la privatización de AENA que: "No se trata de hacer caja sino de ser más eficientes y tiene que explicar cómo se va a valorar y qué proceso concreto va a seguir para no vender España a precio de saldo". Y sobre Barajas, añadía sobre el nuevo modelo aeroportuario propuesto por Blanco entonces: "se entrega la joya de la corona por un plato de lentejas…". !Pues toma dos platos!, de lentejas, poco más de dos años y medio después. Evidentemente la visión de futuro del PP está al mismo nivel que su falta de memoria. El segundo plato de lentejas se llama Iberia, y el tercer plato será un "rollito de Otoño" que Fomento busca desesperadamente en Asia…

Me comentaba hace unas semanas un buen amigo de esta casa, geógrafo de profesión, que el gran problema de Fomento es que lleva más de quince años sin planificarse el territorio, y por ende, los distintos modos de transporte que por él han discurrir carecen de planificación desde el punto de vista intermodal que cacarean políticos y tecnócratas desde ese Ministerio. "Este es el problema de base. No existe una planificación territorial de España, por distintos motivos. Pero, quizás, el más grave de todos ellos es que al igual que se utiliza el termino intermodalidad en Fomento, como si se comprendiera su significado técnico, ésto se hace desde la perspectiva de unas grandilocuentes estructuras de hormigón armado, en lugar de cuestionarse basándose en datos estadísticos y económicos, cómo se moverán los ciudadanos entre las distintas regiones del territorio nacional en los próximos 25-50 años. Y la pregunta del millón, ¿cómo se podrá hacer en el menor tiempo posible?, sin que se solapen los distintos modos de transporte, evitando costosísimas y duplicadas inversiones. Los que están llevando a cabo el encaje en el territorio de los distintos modos de transporte, no tienen el adecuado perfil técnico como para hacerlo. Y la consecuencia inmediata a día de hoy, es el caos de las inútiles infraestructuras e inversiones, tras el despilfarro de estos pasados años. Esto es lo que estamos viviendo". "Te pongo un ejemplo sencillo, pero muy significativo. En la nueva Terminal del aeropuerto de León, inaugurada por Zapatero. La cuestión es ¿cómo se puede justificar esta inversión de casi 80 millones de euros, en diciembre de 2010, cuando cuatro años después, previsiblemente, el AVE, que unirá Madrid con Asturias, llegará en algo menos de hora y media hasta la ciudad?. Sencillamente, es injustificable e innecesario. De hecho a día de hoy ya no te puedes tomar un simple café en dicho aeropuerto. Si hiciéramos un análisis de las obras acometidas y su justificación desde el punto de vista de la planificación territorial, nos llevaríamos las manos a la cabeza…"


Mi educado interlocutor se estaba refiriendo a la pléyade de ingenieros que ya hace décadas tomaron el Ministerio de Fomento, y que colaboran en algo que dista mucho de parecerse a una Planificación del Territorio.

Pero, se han preguntado alguna vez, qué dice el diccionario, en este caso hemos tomado el María Moliner, sobre el significado de "Ingeniería". Dice el MM: "Conjunto de conocimientos científicos y de actividades regidas por ellos encaminadas a la construcción de máquinas, a la realización de obras y al aprovechamiento de los recursos de la naturaleza".
Por contra la Geografía, según el MM tambien es: "La ciencia que se ocupa de la descripción de la corteza terrestre en su aspecto físico y como lugar habitado por el ser humano". Dentro de esta ciencia, nos encontramos con distintas disciplinas entre las cuales, y relacionadas con la planificación territorial y su efecto económico sobre la población estarían la Geografía Urbana, Geografía del Transporte, Geografía Humana y Geografía Económica, por poner cuatro especialidades directamente relacionadas con el transporte.

Siempre, he podido escuchar cuando era alumno universitario, que el geógrafo ha de interpretar la más adecuada forma de habitar el territorio y de moverse por él de la población que lo ocupa, "con el objetivo de hacerlo más habitable".

El poner única y exclusivamente en manos de unos profesionales que según el propio diccionario utilizan el conjunto de conocimientos adquiridos en la realización de obras, significa, que el objetivo último es ese, única y exclusivamente, "la realización de obras", y no la planificación territorial que compete a otros profesionales, entre los que los economistas pueden tener mucho que decir, y los geógrafos, mucho en lo que pensar. El perfil de los técnicos que asesoran en ese Ministerio sobre la movilidad de los ciudanos por el Estado, evidentemente poca o nula vinculación tienen con las ciencias "humanas", y por ende, con la función económico-social que debe prevalecer en la movilidad geográfica de los ciudadanos y mercancías.

Si a este plato, que estamos intentando cocinar, le añadimos, como ha venido sucediendo en España estos años, el ingrediente "político" en la planificación del territorio, cuya responsabilidad en la decisión final es única y exclusivamente política, tenemos que el plato, al atizarle con un fuego excesivamente vivo- los años de bonanza económica- terminará por socarrarse y hacerlo incomible. Si lo que estamos cocinando es un plato de lentejas, en alusión a lo que el diputado Ayala señalaba allá por febrero de 2011, vemos como cualquier tipo de interés social en la intermodalidad de los transportes en España, ha sucumbido a los intereses de los mismos actores con olor a cemento y ladrillo, el mismo hedor que desprenden numerosos despachos del Ministerio, que han propiciado la crisis que hoy vivimos, al basar todo el sistema en millonarias inversiones que hoy se muestran desproporcionadamente injustificadas. ¿O, hay alguien que a día de hoy, pueda justificar los 15.000 millones de euros de la quiebra el Ente Público AENA?. Este "crack" atufa a cemento y ladrillo por todos lados.

Buscar la solución a nuestro tradicional plato de legumbres, en comprar por teléfono comida china, que es la solución con la que amenazan a Iberia, Soria o Pastor en estos momentos para llenar de pasajeros la T4, hacen que nos encontremos con un escenario en el que la calidad se verá perjudicada, por mucho que bajemos el fuego de nuestras lentejas ahora, o las tasas aeroportuarias por ejemplo, cuando la costra del socarramiento ya ha hecho su perverso efecto en el fondo del puchero en el que se estaba cocinando todo esto. El guiso ya está chamuscado, y los "cocineros" de Fomento son los responsables de no haber puesto la intensidad del fuego en su justa medida, ¿no erán Técnicos, con mayúsculas sus ingenieros?, al principio, hace una veintena de años, cuando se estaba preparando el sofrito para comenzar la lenta cocción de nuestras lentejas aeroportuarias. ¿Cúal será ahora la solución?. ¿Se subvencionará a las compañías asiáticas por operar hacia o desde Madrid-Barajas?¿Que Vd. lector no les cree capaces de eso?. De eso, y de mucho más nos han venido demostrando durante estos años. Cuando la soga aprieta…

La imagen de aeropuertos sin aviones, y trabajadores sin empleo en el sector, es una directa consecuencia de una gestión movida por intereses de un lobby muy concreto, el de los constructores, y de una Administración absolutamente sodomizada por los intereses que este sector despierta y el espejismo de una supuesta riqueza de hoy para hoy.

Tras cualquiera de los grandes escándalos de corrupción a los que la ciudadanía asiste hoy impávida, encontramos que el tufillo del olor a cemento, está desenmascarando que el interés público habría sucumbido al interés de los comisionados y sus intermediarios. En el Ministerio que más presupuesto mueve de los Presupuestos Generales del Estado, ya pocos creemos que la injustificada fiebre de inversiones megalómanas, hoy convertida ya en enfermedad en fase terminal, no esté escondiendo clarísimos intereses particulares.

Pastor y Soria, tras el fiasco, tambien previsible de la absorción del mayor operador en la T4, Iberia, por los británicos, se conforman con llamar por teléfono al restaurante chino más cercano, cuando los invitados están apunto de llegar a cenar, el prometido plato de lentejas español. Todo esto, sin que la olla termine incendiándose, y sean los bomberos los que tengan que hacer acto de presencia.

Planificar, lo que es planificar, sigue sin hacerse. Pues los cocineros del 67 del Paseo de la Castellana, no dejan de ser meros pinches en dicha planficación. Algunos no pasaron sus exámenes como "chiefs" en el control aéreo, o para pilotar aeronaves, aunque ahora se les revista de máximos responsables del transporte nacional !manda huevos!. Ese es uno de los problemas. Buscar ahora soluciones coyunturales a una estructural crisis del transporte en España, y más concretamente en el transporte aéreo, es una misión casi imposible, que tendría más posiblidades de llegar a buen puerto o aeropuerto, si los cocineros fueran otros. Al menos otros cuyo olor corporal esté más cerca del bien común, del servicio público y de la planificación territorial a largo plazo. Muy lejos de los pelotazos ministeriales de las últimas décadas.

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