El Estado valora en 16.000 millones el negocio aeroportuario de Aena

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(EL ECONOMISTA/M.Angel Gavira) 6 de mayo de 2013.- En vísperas de la entrada de capital privado en Aena Aeropuertos, el proceso calienta motores con una valoración que podría alcanzar hasta los 16.000 millones de euros en el escenario más optimista.

Según varios expertos consultados por este periódico y fuentes solventes cercanas al Ejecutivo la previsión de EBITDA (resultado bruto) del presente ejercicio oscilará entre los 1.500 y los 1.600 millones de euros tras los drásticos ajustes que ha realizado el gestor público de los aeropuertos españoles durante el último año.

Los mismos expertos aseguran que las redes de aeropuertos comparables con Aena (las más parecidas son en la actualidad la alemana Fraport y Aeropuertos de París) cotizan a 8 y 8 veces y media como múltiplo de EBITDA, aunque los más optimistas aseguran que se podría alcanzar las diez veces EBITDA gracias a las proyecciones de la red una vez amaine la crisis.

De esta manera, la valoración parcial de Aena se movería en una horquilla de entre 12.800 y 16.000 millones. Aunque este cálculo incluiría tanto el negocio aeroportuario como el de navegación aérea, realmente la mayoría de los ingresos provienen de la primera área.

Con estos mimbres económicos es el Gobierno el que tiene la última palabra y debe dar el pistoletazo de salida a la operación. Fuentes conocedoras del proceso explican a elEconomista que el primer paso que dará el Ejecutivo, y que se aprobará en Consejo de Ministros, es separar definitivamente Navegación Aérea del negocio de los Aeropuertos para que sean dos empresas totalmente independientes.

Dos negocios independientes

Lo más seguro es que esta decisión se anuncie antes de la última reunión del Ejecutivo antes de las vacaciones de agosto, con lo que se cumplirían los plazos anunciados por la ministra de Fomento, Ana Pastor, a finales del año pasado, ya que dijo que el proceso comenzaría en el primer semestre de 2013. No obstante, la premura de fechas no es algo que preocupe excesivamente al Gobierno y existe la opción de que el anuncio de esta división se retrase hasta septiembre.

En la actualidad ya existe Aena Aeropuertos, pero societariamente sigue siendo una filial cuya totalidad del capital social sigue dependiendo del holding Aena, dueño también del negocio de la navegación aérea. Esta sociedad se creó a finales de febrero de 2011 -en la recta final de la anterior legislatura del PSOE- con otro objetivo bien diferente.

La intención del anterior Ministerio de Fomento era albergar en Aena Aeropuertos todo el negocio aeroportuario, incluidos los grandes hubes de Madrid y Barcelona -las joyas de la corona de Aena-, que iban a ser abiertos a la entrada de capital privado por medio de concesión, mientras que el resto de los aeropuertos continuarían siendo controlados en su totalidad por el Estado, que también pondría a la venta hasta el 49 por ciento de Aena Aeropuertos.

Gestión en red

Ahora el modelo es diferente, ya que el PP defiende que los aeropuertos españoles tienen que gestionarse en red y, por tanto, la entrada de capital privado también tiene que ser en toda la red sin que ningún aeropuerto en concreto se abra a un proceso de concesión para que entren gestores privados.

Para ello, y una vez que se separen definitivamente las dos empresas, la primera opción que está sobre la mesa es sacar a bolsa un porcentaje de la nueva empresa que englobe el negocio aeroportuario. El paquete que se baraja con más posibilidades sería un 49% (el máximo que ahora mismo permite la ley), y su valoración más optimista serían aproximadamente 8.000 millones de euros. Esta cifra es más conservadora que los casi 9.000 millones de euros a los que el anterior Ejecutivo valoró el 49 por ciento de Aena Aeropuertos, una cifra bastante complicada de justificar a los inversores en ese momento si se tiene en cuenta que Aena tenía ebitda negativo y no tenía previsiones a corto plazo de entrar en beneficios.

Un portavoz oficial de Aena preguntado por la entrada de capital privado señala a este periódico que "el proceso aún no está definido". Sin embargo, fuentes solventes aseguran que la maquinaria ya está a pleno rendimiento. Históricamente, las OPV se suelen poner en marcha en noviembre o en febrero, por lo que se manejan dos ventanas para la salida a bolsa: otoño de 2013 o primavera de 2014.

Lo más lógico es elegir la segunda opción para que el proceso no sea muy precipitado, ya que el presidente de Aena, José Manuel Vargas, tiene pensado hacer un exhaustivo roadshow en todas las grandes plazas bursátiles europeas. De hecho, Aena ya ha contratado a Lazard y N+1 para el proceso de asesoramiento financiero y jurídico en la apertura al capital privado.

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