
El prototipo de módulo de aterrizaje se colocó en unos monopatines adaptados como sistema de seguimiento personalizado de bajo coste para controlar el movimiento durante los ensayos finales de los sensores del prototipo, ordenador de a bordo, y propulsores. La prueba funcional se enfocó en asegurar que todos los componentes del sistema trabajasen a la perfección para detectar, comunicar y establece los movimientos de comando de la nave.
El prototipo será sometido a pruebas controladas de descenso y está previsto que sea sometido a las de vuelo libre a finales de este año.
El prototipo aterrizador de la NASA ayuda al desarrollo de una nueva generación de pequeños módulos de aterrizaje inteligente y versátil para cuerpos celeste sin aire, como la Luna y los asteroides. El diseño del módulo de aterrizaje se basa en una tecnología de vanguardia, que permite no solo el aterrizaje de precisión en zonas de alto riesgo, sino también en áreas de alta prioridad, permitiendo a la NASA alcanzar objetivos científicos y de exploración en lugares previamente inexplorados.






