La recuperación del tráfico aéreo entre Europa y Estados Unidos no está siendo igual para todas las aerolíneas. Mientras algunas compañías baten récords de demanda y beneficios, Lufthansa afronta una situación más compleja.
Algunas conexiones de la compañía alemana apenas logran llenar poco más de la mitad de sus asientos, un dato que empieza a generar preguntas dentro del sector.
Entre febrero de 2025 y enero de 2026, Lufthansa transportó alrededor de 5,6 millones de pasajeros entre Estados Unidos y Europa.
Aunque sigue siendo uno de los mayores operadores del mercado transatlántico, el volumen continúa un 11% por debajo de los niveles previos a la pandemia.
Lufthansa mantiene peso en EEUU, pero pierde fuerza frente a rivales
La aerolínea alemana sigue ocupando una posición importante en las conexiones entre Europa y Norteamérica. Solo Delta Air Lines, United Airlines, American Airlines y British Airways transportaron más pasajeros durante el periodo analizado.
Sin embargo, el enorme tamaño del mercado reduce considerablemente su peso relativo. La cuota de Lufthansa apenas alcanza el 7%, lo que significa que aproximadamente uno de cada 14 pasajeros que cruzan el Atlántico entre Europa y EEUU vuela con la compañía alemana.
El factor medio de ocupación de la aerolínea en rutas estadounidenses se situó en el 83,6%, ligeramente por encima de la media global del mercado transatlántico. Aun así, quedó por detrás de varias grandes rivales estadounidenses y británicas.
Pese a ello, la ocupación no siempre refleja rentabilidad. En algunos casos, menos pasajeros pueden compensarse con tarifas más elevadas, especialmente en cabinas premium y vuelos corporativos.
Frankfurt-Minneapolis, la ruta más débil
El dato que más ha llamado la atención es el comportamiento de la ruta entre Frankfurt y Minneapolis. La conexión registró un factor de ocupación de apenas el 56,1%, una cifra extremadamente baja para estándares internacionales.
En total, la ruta movió unos 13.500 pasajeros ida y vuelta durante el periodo analizado. La situación tiene parte de explicación operativa: Lufthansa solo operó la conexión durante una parte limitada del año antes de transferirla a Discover Airlines, su filial orientada al segmento vacacional.
Tras el cambio, Discover logró mejorar considerablemente los números y elevó la ocupación hasta cerca del 78%, aunque operando únicamente de forma estacional.
Múnich concentra buena parte de las rutas con peores cifras
Uno de los elementos más sorprendentes es que varias de las rutas con menor ocupación parten del aeropuerto de Múnich, el segundo gran hub internacional de Lufthansa.
Entre las conexiones con peores resultados aparecen Múnich-Boston, Múnich-Seattle, Múnich-San Francisco y Múnich-Washington Dulles, todas con factores de ocupación inferiores al 77%.
La ruta hacia Seattle registró un 75,6%, mientras que San Francisco se quedó en el 76,3%. Washington Dulles alcanzó el 76,8%, condicionada en gran medida por la introducción del gigantesco Airbus A380.
El uso del superjumbo de más de 500 plazas ha incrementado enormemente la capacidad disponible por vuelo. Eso provoca que llenar todos los asientos resulte mucho más complicado incluso cuando la demanda es elevada.
Los datos muestran que las rutas estadounidenses desde Múnich tuvieron una ocupación media del 81,1%, frente al 85,4% de Frankfurt. Parte de esa diferencia se explica precisamente por el mayor número de asientos ofrecidos desde Baviera.
El A380 cambia por completo la ecuación
El regreso del Airbus A380 a varias rutas de Lufthansa está teniendo un impacto directo en las estadísticas de ocupación.
Por ejemplo, la conexión entre Múnich y Denver sufrió una caída notable en su porcentaje de asientos ocupados después de que la aerolínea introdujera el superjumbo en la ruta. Aunque el tráfico de pasajeros aumentó un 25%, el enorme incremento de capacidad redujo el factor de carga hasta el 77,6%.
Ante esta situación, Lufthansa ya ha comenzado a ajustar la programación del A380 para 2026. La compañía reducirá la presencia del avión en algunas conexiones y limitará sus periodos operativos para intentar equilibrar oferta y demanda.
La aerolínea busca evitar una sobrecapacidad excesiva en determinadas rutas estadounidenses donde el crecimiento del tráfico no está siendo suficiente para absorber tantos asientos adicionales.
Las nuevas rutas muestran señales más positivas
No todas las cifras son negativas para Lufthansa en EEUU. Algunas de sus rutas más recientes están ofreciendo resultados bastante buenos.
La conexión entre Frankfurt y Raleigh/Durham alcanzó una ocupación superior al 82%, mientras que Múnich-San Diego superó el 84%. Especialmente llamativo fue el comportamiento de Frankfurt-St. Louis, que logró un 88,1% de ocupación.
Estos resultados indican que todavía existen oportunidades de crecimiento en mercados menos saturados y con menor competencia directa.






