
WP señala el libro «Working in the skies» de Drew Whitelegg, en el que se indicaba que los TCPs norteamericanos en la década de los 60s se enfrentaban a la norma de permanecer solteros o a restricciones en función de la edad. Lasa aerolíneas lidiaban por una cuota de mercado en aquella época y de esta manera clasificaban al personal femenino como si fueran «objetos sexuales en el cielo», señala Whitelegg. Entonces la antiguedad media de empleo era de unos dos años. TWA en vuelos internacionales vestía a sus técnicos de cabina con los trajes de los países a los que volaba.
La Federación Internacional de Trabajadores del Transporte, que es de quién ha partido esta denuncia de las condiciones en Qatar, indican que los TCPs deben permanecer en soltería durante cinco años, tras ser contratados sólo si son solteros, y si deciden tras ese período casarse deben pedirle permiso a la compañía. Si se quedan embarazadas deben comunicárselo lo antes posible a la compañía, teniendo en cuenta que el embarazo supone un incumplimiento de contrato, y por tanto puede acarrear el despido. Teniendo en cuenta que el despido puede suponer la deportación, ya que el 90% del personal de la compañía es extranjero, y sólo se puede vivir en Doha si uno es un trabajador contratado. Aunque la situación de los TCPs de Qatar es una de las más graves, otras compañías siguen manteniendo prácticas de este tipo más propias de los años 60 en el resto de los países avanzados.






