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febrero, domingo 28, 2021

“Terremoto” en AESA y la DGAC (Parte 1ª)

Nuestros monogáficos

Manuel Bautista, PHC y Luís RodríguezQue uno de los dos Inspectores de Vuelo, Operaciones Aéreas y Tripulaciones, se querelle criminalmente contra la Directora de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, Isabel Maestre, el anterior Director General de Aviación Civil, Manuel Bautista, el actual responsable de Seguridad de Aeronaves de AESA, Luís Rodríguez, y otros, debería inmediatamente producir un efecto de encendido de las alarmas de todo el sistema aeronáutico en España, empezando por el Ministro.

Que las imputaciones abarquen desde la prevaricación, a la falsedad documental, usurpación de funciones públicas, o derechos fundamentales, torturas incluídas, podría parecer que no afecta a la safety. Pero que de esta querella se pueda deducir, como se argumenta, que desde el año 2002, las Inspecciones de Seguridad en Vuelo, realizadas por "Técnicos Expertos en Vuelo", de SENASA, sin la supervisión obligada por Ley de Inspectores del Estado o funcionarios con atribuciones, supone un cuestionamiento total de cómo se garantiza la safety en nuestro país, y tiene una gravedad extrema. Javier Aguado del Moral, es un simbólico chivo expiatorio de un ataque frontal e institucional(según la querella presentada), a la institución de la Inspección de Vuelo, Operaciones Aéreas y Tripulaciones en España. Un ataque frontal a la "safety", y a todo el sistema aerocomercial por ende.
La inspección es el garante de que alguien aséptico, imparcial, profesional, está velando por la seguridad de las operaciones, incluídas las tripulaciones, de manera oficial. Con esta querella "explosiva", de una persona que ha sufrido personal y profesionalmente un ataque desde la propia médula del sistema que debe salvaguardar esa seguridad aérea, por motivos que se deducirán del desarrollo procesal de la propia querella, resulta evidentemente escandaloso.
La función del Inspector Aguado, es garantizar un asidero a los profesionales(pilotos, controladores, TMA, etc…), que en un momento dado requieran de la presencia inspectora, ante una situación que afecte, por ejemplo, a la seguridad operacional, etc… Si esa inspección funcionara adecuadamente, es decir se garantizara su independencia, y asepsia técnica, se mejoraría, evidentemente todo el sistema, y la seguridad que ha de garantizarse desde la AESA.
¿Están actuando dentro de la legalidad los Expertos de SENASA, que realizan "Actividades Materiales propias de la Inspección Aeronáutica?
Otra cuestión importante y trascendental, que aparece en la querella es la de la asignación de compañías aéreas a estos Técnicos Expertos de Operaciones de Vuelo de SENASA. Estos "que aún a pesar de prohibirlo expresamente la Ley de Seguridad Aérea, …, reciben la asignación de compañías y, éstos sí, realizan las funciones de inspección de las mismas, que al querellante se le han negado". En este punto es donde todas las alarmas relativas a la independencia y "legalidad", de las inspecciones se disparan aún más. Está la cuestión de la negativa a que Javier Aguado, por ejemplo, realizara inspecciones sorpresivas o de oficio a las compañías. Incluso existe un documento de 31 de octubre del 2002, en el que Enrique Donaire, Director General de Iberia, requería al propio Director General de Aviación Civil, para evitar que interviniera el Sr. Aguado en dichas inspecciones. De hecho, algunos de los múltiples expedientes abiertos a Aguado, están directamente relacionados-en el tiempo- con su función inspectora a algunas compañías, incluída Iberia.
Para hacernos una idea de hasta que punto llega toda esta oscuridad que pone de manifiesto la querella ahora interpuesta, baste indicar que fueron retirados los carnets de inspectores a raíz de una misiva al Ministro Cascos, en la que Aguado le indicaba esta "usurpación" de funciones. Lo paradójico es que al propio Aguado y al otro inspector, Sr.Rosell, tambien se les retiraron. Y lo más increíble, es que al día de hoy, pese a solicitarlo, no se le ha enviado dicha acreditación.
El carnet, como se indica en el mismo, le permitía acceder de oficio, en cualquier momento, a cualquier instalación o aeronave para cumplir con su función inspectora. El Sr. Aguado, Inspector de Vuelo, Ops. y Tripulaciones, hace ya cerca de ocho años-ocho- que no se sube a una cabina a inspeccionar. Además no se le encomiendan funciones propias de la inspección, premeditada y continuamente, según señala en su querella. Y cuando los Tribunales han dictaminado que eso es así, incluído el constitucional, se ha ejercido una obstrucción al cumplimento de lo que dicta dicha resolución. Esta pormenorizada y continuada obstrucción a la acción ejecutoria de las resoluciones judiciales, se aportan documentadamente y se acompañan a la querella que ahora se ha presentado.
El teórico atajo buscado por los responsables de AESA y DGAC para la oficialización de actuaciones, que no inspecciones, por los Expertos Técnicos de Ops. de SENASA, es denominar sus actividades como "actividades materiales propias de la inspección aeronáutica" (LSA Art.26, Disposición Transitoria 4º). Pero aquí surge una pregunta ¿Quién supervisa, o fiscaliza dichas actividades materiales propias de la inspección?¿Quién las está firmando?. El Sr. Aguado, que tiene atribuciones para hacerlo, dado que no se le encomienda desde hace años ninguna, no.
Si esto resulta tan irregular, como surrealista, en opinión de lo que apunta la querella, hay un dato increíble que demuestra que Javier Aguado no realiza practicamente ninguna función para la que está habilitado como Inspector, es decir, además se está gestionando mal el erario público, asignado a la inspección. Javier Aguado, dice la querella, entre abril del 2009, hasta el día de hoy, es decir unas 2.700 horas de trabajo efectivo, ha recibido la encomendación de 9 expedientes, sin relación con su función inspectora, lo que suponen 18 horas de trabajo efectivo. Ante el anuncio de Isabel Maestre-AESA- de la realización de unas 3.400 inspecciones el año pasado, de las cuales relacionadas con vuelo, no llegarían a 250-esta cifra no la indica la propia AESA-, y teniendo en cuenta que el Sr.Aguado, no ha intervenido en ninguna, la turbiedad se apodera irremisiblemente de los datos que oficialmente se anuncian a bombo y platillo, y de la efectividad o "legalidad", de cualquiera de las inspecciones que se esté realizando.
La responsabilidad de la Fiscalía es enorme con respecto a esta querella. Si se admitiera, lo que indicaría que existen indicios delincuenciales en las actuaciones que describe, podríamos encontrarnos ante un escándalo, que tras 20 años de persecución sobre la figura de la Inspección del Estado que representa Aguado, se le pone coto, y por lo tanto, se estaría en condiciones de mejorar la seguridad de la aviación en España, con una Sentencia condenatoria, si esas actuaciones delincuenciales, parciales y arbitrarias se hubieran llevado a cabo…

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