Las Palmas, SP.- El Colectivo de Trabajadores de Pasarelas Telescópicas del Aeropuerto de Gran Canaria vuelve a estar sometidos y presionados por AENA ante la presunta valoración kafkiana que hace del servicio en la próxima licitación, que parte de la misma cantidad que lo hiciera en el año 2014.
En los últimos años, AENA, ha intentado justificar con la CRISIS sus políticas de recortes en los diferentes servicios que se prestan en este aeropuerto dando una imagen paupérrima a los más de 12.000.000 millones de turistas que nos visitan. El ejemplo lo tenemos que aumentando más del doble la Terminal de Pasajeros y los servicios que se prestan en ella, AENA de forma absolutamente sibilina valora a la inversa tanto las partidas económicas como las plantillas de trabajadores pasando de 32 personas a 17 en el caso de Pasarelas o de 130 a 62 en la Limpieza de la Terminal de Pasajeros entre otras.
Durante treinta y cuatro años, hemos estado luchando y sufriendo año tras año por mantener nuestros salarios y los derechos laborales con las diferentes empresas aun arriesgando nuestra propia salud.

En la temporada de invierno 2016/17 y, concretamente en los meses de diciembre y enero, hemos sufrido la muerte de un trabajador y padre de familia de 48 años por infarto cerebral, tres horas después de salir del puesto de trabajo y, un infarto de miocardio en el mismo puesto de trabajo de otro compañero de 49 años al mes siguiente. Esto ocurre por la carga de trabajo y el estrés al que están sometidos los trabajadores, mientras AENA mira sólo por sus beneficios; somos los esclavos de siglo XXI los que enfermamos y morimos en la arena del circo del Aeropuerto de Gran Canaria.
Si AENA informara correctamente en la visita al servicio (acto obligatorio para cualquier empresa que tenga la intención de hacerse con la contrata), y antes de la licitación a las empresas concursantes de los salarios y acuerdos y no permitiera las bajas temerarias no tendrían los pasajeros y ciudadanos que aguantar, Laudos supuestamente inconstitucionales y costosos, huelgas y colas como las que se producen en el aeropuerto del Prat y, que en un futuro de no solucionarse estos recortes pueden producirse en el aeropuerto de Gran Canaria. Ya en otras ocasiones hemos comentado a los medios públicos que AENA nos tienen en el punto de mira, en su punto de mira. Somos una contrata indeseable para ella a pesar de prestar uno de los mejores servicios a las compañías aéreas. No sabemos las intenciones ocultas y los intereses que habrá por parte del Ente público que ansía despojarnos de nuestra vida laboral. Realmente nos vemos acosados, cada vez que el servicio sale a concurso nos sentimos en “un corredor de la muerte”.
Creemos que ya es hora de que alguien acabe con esto de una vez por toda.
¡Déjennos vivir en paz! Señores de AENA.






