Y ahora, ¿qué?…

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Cartel TCP en huelgaTriunfalista nota de prensa de STAVLA, el único de los múltiples sindicatos de que adolece este colectivo, que ha rechazado la posible solución a un futuro crítico e inmediato, basada en el esfuerzo ímprobo y trabajo de negociación de los "enfrentados" con la siempre incómoda empresa a la hora de sentarse en la mesa.

Este peligroso resultado se ha alcanzado en contra de la lógica y del sentido común por el que se esperaba obtener la confirmación de los puntos sociales, laborales y económicos, arduamente trabajados durante muchos meses por quienes han combatido con firmeza y, creo que por primera vez, con la eficacia que los trabajadores podemos esperar de nuestros representantes.

¿Por qué ha fallado la previsión tan sorpresivamente?. Creo que hay tres condicionantes definitivos:

1º- En un pernicioso afán de protagonismo, dentro de la competencia establecida entre tan lamentable número de sindicatos, STAVLA optó por la campaña particular, priorizándola sobre los intereses colectivos, a base de tergiversar informaciones y manipular con opiniones tendenciosas que se desarmarían con una sola pregunta: De los puntos negociados para el XVI Convenio con los que no están de acuerdo, ¿qué alternativas ofrecen? No proponen nada más que negatividad sistemática y poco inteligente.

2º- La presencia ostentosa e inconveniente de toda la plana mayor, los mandos intermedios de las Flotas, en la sede del Comité de Empresa donde se celebraban las votaciones, en un gesto de amedrantamiento que surtió el efecto contrario. ¿Qué hacían algunos que no estaban volando, u otros en su puesto de trabajo?. La gente, no sólo no se asustó, sino que notó las tripas revueltas y los retortijones la indujeron al NO.

3º- Se trata de un colectivo tan agraviado y maltratado por la opresión sistematizada de sus mentores, que todo el mundo está harto de los gestores cuyo puesto de trabajo parece tener como razón de ser y objetivo único, inventar medidas, prodigar normas y publicar circulares, siempre en perjuicio de los tripulantes. Siendo los más perniciosos los plumillas que proceden precisamente de ese colectivo y que han encontrado en una oficina el refugio a su frustración profesional y el placer de creerse jefes, amos, dueños y señores de sus antiguos compañeros, (cobrando el 140 % de la media de la flota).

Tras las tres reflexiones, puede encontrarse la lógica al irracional resultado de las votaciones. Pero ahora se trata de encontrar un camino con salida que, desde luego STAVLA no lo va a proporcionar.

Y lamentablemente la empresa aprovechará una vez más la debilidad de un colectivo fraccionado para intentar someterlo, no en beneficio propio, que eso a los que mandan les afecta poco.

Y ahora, ¿qué?… Las verdades a medias son la peor mentira.

Una TCP damnificada por el NO

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