
Son 9,5 horas las previstas para la ruta Freeport-Windsor. La hora prevista de salida son las 13:30UTC. Michel ha escrito en el blog de la misión que «la prohibición de aterrizar en los EEUU me está poniendo en riesgo»… Pero Michel ha tomado una difícil decisión. Difícil puesto que «icing is around» para mañana, según una confusa información meteorológica incluso opuesta según se empleen unas u otras vías de INFO METEO. Hay predicción de nieve en su destino, aunque a la hora de arribada, tras esas 9,5 horas, se preveé esté despejado en Canadá.
Michel se pregunta «Punishing who?», la respuesta es clara… El «Pocho» Erick («pocho es una acepción fronteriza que significa algo así como «charnego» en Cataluña. Los hijos de emigrantes suelen ser acérrimos convictos del país de acogida). Erick a quien realmente ha castigado es a la imagen poco amistosa con una expedición científica jamás realizada. Un hito de la historia aeronáutica. Una irracional inflexibilidad para un caso excepcional, que es precisamente eso, la flexibilidad hacia lo excepcional, lo que hace tambien grande a un país como los Estados Unidos de América. Demasiado grande como para hacer excepción de la norma cuando es necesario, y justo, hacerla.
Tras bordear todo el Golfo de México desde la frontera con EEUU, a 384 millas de Freeport se perdió la conexión GPS que hace posible el tracking del vuelo. Un rodeo de varios cientos de millas al verse obligado a aterrizar en Bahamas…
A pesar de los intentos de los organizadores del Sun and Fun, tampoco ha sido posible por esa vía flexibilizar la cerrazón de la frontera. Las autoridades españolas exteriores y la Embajada y Consulado General de España en México, no ha aparecido en ningún momento.
El Aviador ayer tuvo que sumar unos cientos de millas más de rodeo, por un funcionario de un pequeño aeropuerto norteamericano. Además de ser tratado «como si fuera un delincuente…» como si hubiera violado alguna norma. Añadir riesgo al riesgo no hace más grande a los Estados Unidos. Al contrario no haber tenido en cuenta este enorme detalle, hace que nuestra admiración por con qué seriedad tratan las amenazas en la aviación, nos haya decepcionado profundamente, puesto que con la prohibición de aterrizaje quizás se hayan añadido nuevas amenazas a las normales de un raid de estas características.








