
Socialmente existe un desconocimiento absoluto de la verdadera función preventiva de la CIAIAC. Si realizamos una encuesta seguramente más del 90% de la población establezcca una relación con lo punitivo de esta Comisión. Por eso, precisamente por eso, se es tan poco exigente en los estándares de seguridad manifiestamente mejorables en España.
Los profesionales del sector aéreo quieren y necesitan, en ello van tambien sus vidas, un organismo serio de investigación, serio, riguroso e indpendiente. Ninguna de estas cualidades consideran los pilotos en España que son atributos de la CIAIAC. La CIAIAC, es otra recurrente queja, no por el señalamiento que se hace al factor humano como norma en los Informes de esa Comisión, sino porque no se abordan otros factores de la cadena de errores que propicia el accidente aéreo, y peor aún, es que tienen la clara percepción, puesto que lo padecen a diario, de que ese organismo preventivo en teoría en España, no propone soluciones o RECOMENDACIONES, de tipo normativo, de supervisión, de formación o de cualquier otro tipo que mitige los riesgos que detecta el análisis. Hoy no vamos a entrar en el perfil de quienes componen semejante desastre para la seguridad aérea española según los profesionales, pero tambien convendría que se analizara éste por un organismo independiente de verdad y que se decidiera o no su fin definitivo.
COPAC piensa que la CIAIAC ha presentado un documento «impropio de un organismo con su responsabilidad», y duda de su conocimiento técnico y rigor. En este Estudio se echa en falta. No se puede decir más claro guardando las formas. Esto leído en cualquiera de los países de nuestro entorno, con el precedente y las Auditorías de OACI en 2010 como telón de fondo, no hace sino reafirmar que en este sentido en Fomento estos 3 años de Pastor al frente, no han supuesto en este sentido ningún avance. No avanzar, no mejorar, no mitigar amenazas a la seguridad, durante 3 años por parte del organismo que debe prevenir aprendiendo de los accidentes futuros accidentes, es de una gravedad tal que no tiene disculpa alguna. Como sucede con AENA, por ejemplo, la CIAIAC con excepción del único piloto en activo y además controlador aéreo al que es vox populi como se le cerró el cerco dentro de la CIAIAC, finalmente cesado/dimitido, la presdencia y la mayoría de sus vocales son tambien una herencia de la época de Blanco. Esto sigue siendo así 3 años después.
COPAC se quejaba de que tanto la aviación general, como la Instrucción son básicos en la aviación. Si ambas tienen un desarrollo de calidad, evidentemente estaremos mejorando para el futuro sólido de estos profesionales. La búsqueda de la punitividad de la que hacen gala en la CIAIAC en casi todos los casos en los que no «canta» excesivamente, una crítica histórica a esos Informes tan infumables en general, sin preguntarse porqué se producen los errores humanos, desde luego no se puede decir que se mueva en el entorno de la prevención, sino en el de la condena, cuando su función no es esa.
Pero es que a mayores, esos informes técnicos son los que en la mayor parte de los casos son empleados por el Poder Judicial para tomar como peritación válida en las causas por accidentes aéreos. Deshechando los otros que se presentan. Se les da carta de verosimilitud a los oficiales de la CIAIAC. Y es precisamente ahí donde está la última barrera. Una última barrera que se traspasa. Y la Justicia a la hora de juzgar responsabilidades en los accidentes aéreos en España utiliza como herramienta probatoria los informes de esa CIAIAC que los profesionales califican de poco técnica, poco rigurosa, poco independiente, que en el lenguaje jurídico se denomina «de parte», y no departe de la seguridad aérea, de la verdad técnica de lo realmente sucedido, etc… lo que impediría la reiteración de las causas múltiples del accidente, sistémicas, organizacionales, institucionales, etc… Este infernal círculo de los Informes punitivos ante la Justicia utilizados como base probatoria, sí son un agujero en el queso reasoniano que hace en nuestro país que la aviación sea menos segura. No iremos más allá en el análisis, puesto que la motivación de esa tendenciosidad incriminatoria es tambien un secreto a voces en el sector en cúales son sus motivaciones. Pero eso es simplemente suponer, presumir o divagar claro. No puede ser tan sencillo como la simple incapacidad de hacer bien las cosas cuando teoricamente en su composición debería estar lo más granado de la investigación de accidentes en nuestro país. Eso es lo que sucede en cualquier país avanzado. Pilotos en activo que son investigadores, técnicos de mantenimiento en activo que son investigadores, controladores en activo, o personas con un perfil profesional tan intachable como riguroso. Por lo tanto teoricamente no puede haber error desde el punto de vista técnico en sus análisis. Pues si leemos ese estudio «preventivo» no saldremos de nuestro asombro por lo banalmente poco riguroso y profundo del mismo, así como con la falta de RECOMENDACIONES para la prevención. Y eso sí que es un hecho factual objetivo. Y eso es mucho más que simplemente poco riguroso, eso es simple y llanamente peligroso. Claro que esto no es más que una opinión. Sorry.






