Aviación Digital, Sp.- ENAIRE ha dado un paso relevante en la modernización de sus procesos de mantenimiento de infraestructuras críticas: el proveedor estatal de servicios de navegación aérea ha validado el uso de sistemas de aeronaves no tripuladas (UAS, por sus siglas en inglés) equipados con receptores especializados para complementar las verificaciones en vuelo de radioayudas. La iniciativa, enmarcada en el Plan de Vuelo 2030, podría transformar la forma en que se calibran instalaciones de guiado tan esenciales como el ILS (Sistema de Aterrizaje por Instrumentos) o el VOR (Radiofaro Omnidireccional de VHF).
El reto de calibrar las radioayudas: por qué importa
Las radioayudas de navegación aérea son los sistemas de tierra que guían a las aeronaves durante las distintas fases del vuelo, desde la ruta en crucero hasta la aproximación final. Su fiabilidad es un requisito de seguridad operacional no negociable: cualquier degradación en la señal que emite un ILS o un VOR puede comprometer la precisión de las operaciones, especialmente en condiciones de baja visibilidad.
Estas instalaciones requieren revisiones periódicas tanto en tierra como en vuelo. Tradicionalmente, las comprobaciones en vuelo se realizan mediante aeronaves especialmente equipadas con sistemas de medida y registros de señal de alta precisión y técnicos a bordo. Se trata de un proceso costoso, dependiente de disponibilidad de aeronaves certificadas y de ventanas operativas que, en aeropuertos de alta densidad de tráfico, no siempre son fáciles de obtener.
La solución: un receptor UAS como herramienta de verificación complementaria
El proyecto explora el uso de drones como herramienta complementaria para estas tareas, pero no debe entenderse como un sustitutivo de las verificaciones en vuelo que, de acuerdo a los procedimientos de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), aplican los proveedores de servicios de navegación aérea, sino como un complemento que permita optimizar la eficiencia de estas comprobaciones, la realización potencial de ajustes previos y tareas de comprobación complementarias.
El enfoque técnico consiste en embarcar receptores de medida de señal en plataformas UAS capaces de replicar, con mayor flexibilidad operativa, parte de las trayectorias y mediciones que realizan las aeronaves de verificación tripuladas. Este enfoque permitiría complementar o, en determinados casos, sustituir algunas de las medidas actualmente realizadas mediante aeronaves tripuladas; apoyar las tareas de mantenimiento y ajuste previas a la puesta en servicio de nuevas instalaciones; y obtener datos de alta precisión con mayor flexibilidad operativa.

Ensayos en nueve localizaciones: de Logroño a Valencia
ENAIRE ha realizado pruebas en múltiples localizaciones, entre ellas Logroño, Madrid, Vitoria, Valencia, Barcelona, Santiago, Vigo y Asturias, siendo la última el aeropuerto de Valencia. La diversidad geográfica de los ensayos no es casual: cada emplazamiento presenta condiciones de propagación de señal, orografía y entorno electromagnético distintos, lo que permite al equipo técnico de ENAIRE validar la robustez de la solución ante un amplio espectro de escenarios operativos reales.
Esta extensión de las pruebas sitúa a ENAIRE en la vanguardia de los proveedores de servicios de navegación aérea (ANSP, por sus siglas en inglés) europeos en cuanto a la exploración de UAS para tareas de mantenimiento de radioayudas, una línea de trabajo que organismos como EUROCONTROL y la EASA (Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea) llevan tiempo monitorizando dentro del marco del Cielo Único Europeo.

Beneficios operativos y sostenibilidad
La incorporación de drones contribuirá a una mayor eficiencia en costes y operaciones, gracias a la combinación de innovación tecnológica y optimización de procesos. Algunas de las medidas tomadas con la aeronave de verificación en vuelo se podrán llevar a cabo con el uso de drones, lo que permitirá explorar la posibilidad de reducir gradualmente los tiempos de vuelo de las aeronaves empleadas para la verificación.
Desde el punto de vista de la continuidad del servicio, esta tecnología permitirá intervenciones más rápidas y flexibles, disminuyendo los tiempos fuera de servicio con una posible diagnosis más temprana y reduciendo el impacto en la operativa aeroportuaria. Los drones podrán acceder a zonas complejas o de difícil alcance para equipos terrestres y realizar mediciones de alta precisión.
Además, se exploran nuevos usos para evaluación de calidad de señal GPS (Sistema de Posicionamiento Global), análisis de otras radioayudas y detección de interferencias. Este último punto es especialmente relevante en el contexto actual, donde el jamming y el spoofing de señales GNSS (Sistema Global de Navegación por Satélite) representan una amenaza creciente para la aviación civil en el espacio aéreo europeo.
ENAIRE incluirá la implantación progresiva de esta tecnología, con pruebas continuadas, adaptación de procedimientos operativos e integración gradual en las tareas de mantenimiento acorde al Plan de Vuelo 2030, con un horizonte de implantación entre 2026 y 2030.
En conjunto, esta capacidad refuerza la resiliencia y continuidad del servicio y abre la puerta a nuevos modelos de negocio y servicios avanzados en navegación aérea. ENAIRE es el cuarto gestor europeo de tráfico aéreo por volumen, lo que convierte esta iniciativa en un banco de pruebas de referencia para el sector.






