Aviación Digital, Sp.- Boeing, a través de su centro tecnológico europeo en Madrid, y las empresas españolas Anzen Engineering, Clue Technologies y DLTCode presentaron el 14 de octubre los resultados de la primera mitad de ASCEND. El consorcio, con una inversión cercana a 5 millones de euros cofinanciada por la Comunidad de Madrid y fondos europeos FEDER, desarrolla metodologías y prototipos para identificar riesgos y fallos de los sistemas aeronáuticos antes de que estos se fabriquen o vuelen.
Un problema de complejidad, no de estadística
La aviación comercial presume, con datos, de ser uno de los modos de transporte más seguros. Pero cada nueva generación de aeronaves integra más software, más sistemas interconectados y más superficie expuesta a amenazas digitales. El resultado es que los análisis de seguridad que exige la certificación se vuelven más largos, más caros y más dependientes de especialistas escasos.
Ese es el punto de partida de ASCEND. Según el comunicado del consorcio, el proyecto busca llevar la evaluación de riesgos al inicio del ciclo de vida del avión, cuando corregir un fallo de diseño cuesta una fracción de lo que costaría detectarlo en ensayos o en servicio.
Quién está detrás del consorcio
El proyecto está liderado por Boeing a través de su división en España. Su brazo tecnológico en el continente, Boeing Global Technology–Europe, centra el trabajo de su plantilla en España en ingeniería digital, servicios para aerolíneas basados en datos e integración de sistemas autónomos en espacio aéreo compartido. Nació en Madrid en 2002 como el primer centro de investigación de la compañía fuera de Estados Unidos.
Los socios aportan perfiles complementarios. Anzen Engineering, con sede en Madrid, está especializada en el desarrollo, la certificación y la seguridad de sistemas críticos para los sectores aeroespacial y de defensa, con análisis RAMS (fiabilidad, disponibilidad, mantenibilidad y seguridad, por sus siglas en inglés) y evaluación de seguridad basada en modelos. Según Europa Press, Izertis cerró la compra del 51 % de la compañía.
Clue Technologies es una sociedad ubicada en Málaga, mientras que DLTCode, con raíces en Cataluña, opera en consultoría estratégica, ciberseguridad y formación, un perfil coherente con la dimensión de security que el consorcio incluye en su definición de seguridad.
Safety y security en el mismo análisis
Un detalle técnico relevante del comunicado es que ASCEND no usa la palabra “seguridad” en un solo sentido. El consorcio aclara que abarca tanto la safety (prevención y mitigación de riesgos derivados de fallos o condiciones peligrosas de los sistemas) como la security (protección frente a acciones intencionadas que comprometan la ciberseguridad de la aeronave).
Para el lector profesional, la distinción importa. Tradicionalmente, la evaluación de safety en certificación se apoya en análisis como el FHA (Functional Hazard Assessment), el FMEA (Failure Modes and Effects Analysis) o los árboles de fallos, guiados por prácticas recomendadas de SAE International como la ARP4761. La ciberseguridad de aeronavegabilidad sigue su propio cuerpo normativo.
Integrar ambas perspectivas desde el diseño es, a juicio de esta redacción, uno de los retos abiertos que afrontan los fabricantes y autoridades como la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (EASA) y la Administración Federal de Aviación de EE. UU. (FAA) con los nuevos programas. El comunicado no precisa qué normas o metodologías concretas emplea ASCEND.
Resultados de los dos primeros años
El consorcio afirma haber desarrollado nuevas metodologías y prototipos que agilizan parte de los análisis de seguridad, al tiempo que los hacen más exhaustivos. Entre los logros que enumera figuran herramientas digitales para identificar con mayor rapidez riesgos y fallos en sistemas aeronáuticos complejos, metodologías para integrar la seguridad desde las primeras fases de diseño y contribuciones a organismos internacionales que definen estándares y buenas prácticas.
“Esta primera fase de ASCEND ha demostrado cómo las tecnologías digitales pueden ayudarnos a mejorar la seguridad y hacer más eficientes los procesos de desarrollo y certificación de la aviación”.
Eduardo Carrillo de Albornoz, director general de Boeing Global Technology–Europe
Pablo de la Cruz, consejero delegado (CEO) de Anzen Engineering, pone el foco en el impacto sobre la certificación: el objetivo, afirma, es “ayudar a la industria a detectar riesgos antes, reducir la complejidad de los procesos de certificación y acelerar la llegada de tecnologías más seguras al mercado”.
Financiación y tejido industrial
ASCEND cuenta con una inversión cercana a 5 millones de euros, cofinanciada por la Comunidad de Madrid y por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) de la Unión Europea.
Santiago Barrio, director de Operaciones de DLTCode, y Juan Ángel Tomás, director de Innovación de Clue Technologies, destacan en una declaración conjunta que la colaboración entre equipos de ingeniería, seguridad y software está generando herramientas para que la industria “anticipe riesgos” y mejore sus procesos.
Lo que viene
Que el comunicado hable de la “primera mitad” tras dos años de trabajo sugiere, un horizonte total en torno a cuatro años, aunque el consorcio no ha publicado su calendario. La pregunta de fondo es otra: ¿llegarán estas herramientas a programas reales y a los grupos de trabajo que redactan normas, o se quedarán en demostradores? La respuesta dirá si España puede pasar de ejecutar análisis de seguridad a definir cómo se hacen.






