Aviación Digital, Sp.- Francia ha cerrado el debate sobre su futuro caza. El general Jérôme Bellanger confirmó ante la comisión de Defensa de la Asamblea Nacional que el país desarrollará en solitario el ACF, el sucesor del Rafale, tras el parón del programa FCAS con Alemania y España.
El ACF (Avion de Combat du Futur) reemplazará al Dassault Rafale y, según el calendario expuesto, volará misiones convencionales en 2040. El FCAS (Future Combat Air System, Sistema Aéreo de Combate del Futuro) era el proyecto trinacional de Francia, Alemania y España; París y Berlín acordaron enterrarlo en junio tras años de disputas.
Lo que dijo el Estado Mayor del Aire francés
Bellanger, jefe del Estado Mayor del Aire francés, aseguró que «el parón del programa FCAS no significa que tiremos todo a la basura», en alusión al trabajo ya realizado. Sobre la cooperación internacional, apuntó que Francia prevé «marcos diferentes» que no sean estructurales para el diseño del avión: París quiere socios para la nube de combate y la interoperabilidad, no para definir el caza.
El general describió la relación con Alemania como excelente y dijo que ambos países comparten visión del combate aéreo. También se refirió al GCAP, el programa británico-italo-japonés, al que describió como un avión distinto, casi un bombardero estratégico.
Calendario y coste del ACF
El calendario que recoge la información es escalonado. En 2035 llegaría el estándar F5 del Rafale, con los primeros componentes del futuro caza; en 2040 está previsto el vuelo del ACF; y hacia 2050 debería portar el misil hipersónico ASN4G.
Respecto al coste, el consejero delegado de Dassault, Éric Trappier, sitúa el avión «muy por debajo» de los 50.000 millones de euros. No se ha facilitado una cifra más precisa en la información consultada.
Por qué se rompió el FCAS
Los desacuerdos entre Dassault Aviation y Airbus sobre especificaciones y control industrial llevaron al final del programa: Dassault no cede el liderazgo y Airbus no acepta ser subcontratista. España entró como tercer socio, con papeles clave para su industria: ITP Aero en el motor y Airbus España en la célula.
Dassault, Safran y Thales ya trabajaban en el demostrador del caza de nueva generación (NGF), el sigilo, la conectividad y la nube de combate, trabajo que Francia pretende reutilizar en el ACF.






