Aviación Digital, Sp.- Cada 1 de noviembre, millones de familias españolas visitan los cementerios con un ramo en la mano. Pocas se preguntan cuántas de esas flores se cortaron días antes a más de 8.000 km, en la Sabana de Bogotá o en los valles andinos de Ecuador, ni qué cadena logística las hizo llegar frescas. Según una nota remitida a los medios por IAG Cargo tras la festividad de este año, recibida por Aviación Digital el 2 de noviembre, la división de carga del grupo IAG ha vuelto a ser uno de los eslabones clave de ese puente aéreo estacional.
Un pico de demanda con fecha fija
El Día de Todos los Santos concentra en España un aumento estacional de la demanda de flor cortada que se abastece en buena medida desde las regiones productoras de Latinoamérica. IAG Cargo, la división de carga de International Airlines Group (IAG), afirma haber transportado “cientos de toneladas” de flores desde Colombia y Ecuador hacia España durante el mes anterior a la celebración.
La compañía sostiene que los envíos crecieron de forma significativa frente al periodo equivalente de 2025, aunque la nota no detalla el tonelaje exacto, el número de vuelos ni el porcentaje de incremento.
Rodrigo Casal, Regional Commercial Manager para las Américas de IAG Cargo, explica que en las semanas previas al 1 de noviembre sus equipos trabajan con socios de toda Latinoamérica para evaluar la demanda y aprovechar al máximo la capacidad disponible. “Esta flexibilidad ayuda a nuestros clientes a poner las flores en el mercado a tiempo y a cumplir sus pedidos durante uno de sus periodos de mayor actividad del año”, señala.
La visión del transitario: planificar con meses de antelación
Para los operadores que mueven flor entre ambos continentes, la campaña es decisiva. Real Carga Ltda, transitario con sede en Bogotá especializado en el transporte aéreo de flores frescas desde Colombia y Ecuador, empieza a preparar la temporada con meses de margen.
“Todos los Santos es probablemente nuestra temporada alta más importante del año. Empezamos a prepararnos con meses de antelación, siguiendo la demanda y la producción antes de coordinarnos con nuestros socios en toda la cadena de suministro”.
Ernesto Bernal, CEO de Real Carga Ltda
Su director de operaciones (COO), Andrés Bernal, pone el foco en el principal cuello de botella: la capacidad de bodega cuando la demanda se dispara. “Las flores son productos sensibles al tiempo, y nuestra prioridad es cumplir con nuestros clientes en España, con cada envío llegando fresco y a tiempo”, afirma, antes de valorar el apoyo histórico de IAG Cargo para gestionar ese aumento de volumen durante el pico.

Constant Fresh y el hub de Madrid-Barajas
Las flores viajan bajo Constant Fresh, el producto de IAG Cargo para perecederos sensibles a la temperatura. Según la propia compañía, el servicio se basa en la monitorización de la temperatura de bodega durante el vuelo y en el despacho aduanero ágil en destino.
La pieza central en España es su hub del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, que dispone de 1.340 m² dedicados a carga perecedera con temperatura controlada. IAG Cargo invirtió 1,5 millones de euros en ampliar esa instalación, inaugurada en su nueva configuración en abril de 2024, lo que, según la empresa, elevó un 45 % su capacidad para perecederos.
El hub cuenta además con una flota de 12 camiones con temperatura controlada que mueven la mercancía entre las bodegas de los aviones y las cámaras frigoríficas por rutas directas en el lado aire, y es uno de los puestos de control fronterizo autorizados por la Unión Europea (UE), lo que agiliza el despacho. En la flor cortada, cada hora de tránsito y cada rotura de la cadena de frío se traducen en vida útil perdida en el punto de venta.
Más allá de las flores
Constant Fresh da servicio también a exportadores de pescado, fruta y verdura en Europa, Latinoamérica, África y otros mercados. La tendencia de fondo es de crecimiento: IAG Cargo comunicó un aumento interanual del 21 % en el volumen de perecederos transportados en el primer semestre de 2025, con Madrid como puerta de entrada clave entre Latinoamérica y Europa.
Un termómetro de la carga en bodega
Campañas como Todos los Santos, San Valentín o el Día de la Madre funcionan como pruebas de esfuerzo para la carga en bodega de los vuelos de pasaje: la oferta de capacidad depende de la programación de las aerolíneas del grupo, mientras la demanda se comprime en pocas semanas. La clave, como admiten los propios actores, está en anticiparse. ¿Bastará esa planificación si los volúmenes siguen creciendo al ritmo de este año, o hará falta más capacidad dedicada en la ruta entre Latinoamérica y Madrid?









