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septiembre, martes 28, 2021

“A mí no me gusta hacer los negocios con el dinero de los bancos”

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Juan José HidalgoSanto Domingo (República Dominicana) es el lugar escogido por Juan José Hidalgo para despedir el año y recibir 2010. Esta isla caribeña es el destino predilecto del presidente de Globalia, el mayor grupo turístico de España. Un lugar al que, como Curro, se escapa cada vez que puede. O mejor dicho, cuando quiere. Este salmantino, forjado a sí mismo y creador de la nada de un imperio de 4.000 millones de euros, asegura que “todo está bien organizado” para que el negocio continúe sin él. Sin embargo, todavía se sabe imprescindible y le gusta. “Me reúno con mi gente, me respetan, doy órdenes, todo el mundo las cumple…Creo que es distinto que yo esté a la cabeza del grupo a que no esté”, declara el responsable de firmas como Air Europa, Halcón Viajes o el tour operador Travelplan.

Después de cuarenta años al frente, ¿no tiene intención de ceder las riendas?
No se me ha pasado por la mente que vaya a ocurrir mientras yo viva. Hago todos los días lo que quiero, lo que me gusta, no veo por qué tengo que retirarme y dejar que esto cambie completamente de la noche a la mañana. Tengo todas mis cosas organizadas y mi equipo directivo sabe lo que tiene que hacer cada día. No necesito estar físicamente. Basta con que me informen con una llamada. Una persona que cada día hace lo que quiere, ¿por qué tiene que dejar de hacerlo? No tiene sentido.

¿Pero se imagina en algún momento a Globalia andando sin usted?
Me lo he imaginado si Dios se acuerda de mí, pero no he pensado que eso pueda ocurrir de la noche a la mañana. Si así fuese, todo está tan bien organizado que podría llevarlo cualquiera: dos directores generales, mis hijos… No habría problemas de sucesión.

Y sus hijos, ¿qué han heredado de usted?¿En qué son diferentes?
Ellos saben que yo soy muy duro, muy constante… No han pasado lo que yo viví. Por eso nunca van a tener las mismas ganas que tengo yo cada día. A lo mejor siguen con el negocio adelante, tranquilamente, e incluso lo hacen mejor que yo.

¿Qué balance hace de este último ejercicio?
Satisfactorio. Hemos más que doblado el resultado de 2008 [entonces ganó 21 millones de euros]. Ha sido el mejor ejercicio de nuestra historia. Ahora mismo, no puedo hablar de crisis ni me preocupa la situación. Ya sé que hay muchos problemas y muchos sectores que lo están pasando mal en nuestro país. Pero en el grupo que presido no los veo a corto plazo.

¿Y cómo se presenta 2010?
No pienso que la situación vaya a empeorar. Y el próximo verano el consumo subirá, como mínimo, un 5% respecto a 2009. Tiene que empezar a repuntar. Estamos en los años de vacas flacas, pero todos los días la gente se mueve. Estas navidades me ha costado encontrar una plaza libre al Caribe para mis amigos. No hay sitio. !La gente quiere viajar, no quedarse en casa! Cuando se reactive la economía, que yo creo que está a punto, subirá de nuevo la demanda. No pienso que este año vayan a empeorar las cosas. Sólo si el petróleo se pone a 130 dólares se produciría un agujero en nuestras cuentas que no podríamos soportar. Es mi gran preocupación. Es lo único que me da miedo, pero es algo que no está en nuestras manos. Es como la lotería.

Entonces, pese a la coyuntura económica, ¿todo sigue igual en Globalia?
De la crisis sí he aprendido una cosa: la importancia de la austeridad. El año pasado metimos mucho la tijera a la partida de gastos. Éste vamos a seguir en la misma línea en todas las partidas que podamos.

¿Cree en el modelo 'low cost' que han popularizado firmas como Ryanair?
Nunca he creído en transportar gente a diez o a veinte euros y no voy a empezar a moverme ahora en ese sentido. Pocos fenómenos en el mundo tienen tanto éxito y transportan a tanta gente, pero a mí no me salen las cuentas. No sé si lo que dicen en los medios lo cumplen o no. Se ha creado en torno a ellos un conjunto de fondos y de ayudas… !Tienen tantas bendiciones por parte de las capitales de provincia, por parte de todo el mundo!

¿Y cómo competir contra él?
Es muy difícil, pero yo no soy un puro transportista. Tengo un modelo de integración, donde todas mis empresas están en un solo camino.

Aunque lo rechace tajante, también se ha dejado seducir por este fenómeno.
Hemos tenido intentos en esta línea que no funcionaron. !Y no pasa nada! Como somos un grupo que no cotiza, podemos montar cosas, probarlas y retirarlas si no funcionan. Y nadie tiene por qué dar explicaciones. Los únicos que sí me tienen que pedir cuentas son mis socios y mis consejeros.

¿Qué otras aventuras empezó y ha tenido que abandonar?
No me voy a poner ahora a hacer historia. No todo me ha ido bien en la vida y algunas veces he podido cortar a tiempo. Lo que hay que evitar es tomar riesgos excesivos. Por ejemplo, cuando en Air Europa abrimos nuevas rutas no vamos muy deprisa. Cada año abrimos tres o cuatro líneas, porque entendemos que las que ya están dando dinero pueden soportar las nuevas aperturas. Siempre he hecho las cosas midiendo el riesgo y pensando bastante en el endeudamiento. A mí no me gusta hacer los negocios con el dinero de los bancos. Me gusta hacerlos con nuestros propios recursos. Por eso vamos paso a paso, haciendo las cosas con tranquilidad.

Acaba de crear una compañía de juego online y ha construido cinco casinos en Santo Domingo para resarcirse del rechazo de las autoridades a la apertura de un establecimiento similar en su tierra natal.Resulta paradójico que a una persona que esgrime como filosofía de trabajo la austeridad y el control de los riesgos, le guste el juego
A mí, mucho.

¿Y cómo se conjuga eso con su idea de arriesgar lo justo en sus negocios?
Siempre me juego lo que me sobra o me puedo jugar. Nunca lo de los demás.

Solventada esta espinita, ¿le queda alguna otra? ¿Qué negocios le faltan para completar el abanico?
Todos los que puedan llegar y sean complementarios para el grupo se analizarán y se tendrán en cuenta los riesgos asociados. Si mañana hubiera una liberalización de trenes, iríamos seguro. Pero si hay algo que siempre me gustó mucho, porque fueron mis comienzos, es el transporte de viajeros por carretera. Conduje personalmente durante cinco años un autobús y es el negocio que algún día me gustaría desarrollar en Globalia. Pero, históricamente, ha estado muy concentrado en cuatro o cinco empresas que se han repartido casi todas las concesiones y yo no he tenido acceso. Si un día la base de los concursos no está pensada de antemano, con un derecho de pernada para favorecer a los que ya operan, pues quizás pueda entrar.

Si fuera joven de nuevo y tuviera que empezar de cero en los años actuales, ¿qué haría?
Mi madre me trajo al mundo para crear cosas. Y no sabría hacer algo distinto a todo lo que he hecho en mi vida. ¿Si volvería a empezar? Seguro. ¿En qué negocio? Pues no se me ocurre otro que no sea el del turismo. Ya tengo mi colmillo retorcido en esto.

Como empresario, cuando ve todas las críticas y la cierta 'demonización' que se ha hecho de la clase empresarial en la opinión pública, ¿qué piensa?
Un

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