Aviación Digital, Sp.- La aviación general española suele moverse entre la vocación, la resistencia y la falta de infraestructuras realmente adaptadas a su operación. En Castellón, sin embargo, el Aeroclub ha conseguido una pieza clave para planificar a largo plazo: una concesión administrativa que regulariza el uso del aeródromo municipal y le permite mirar más allá del mantenimiento diario.
Escucha la entrevista completa en nuestro podcast, en tu plataforma preferida: Ivoox, Spotify o Apple Podcast
Una concesión para salir de la precariedad jurídica
El Aeroclub de Castellón afronta una nueva etapa tras la formalización de la concesión demanial del Aeródromo municipal de Castellón por un periodo de diez años. El acuerdo concede a la entidad el uso privativo del dominio público local, fija un canon anual de 15.000 euros y atribuye al Aeroclub el mantenimiento, conservación y mejora de las instalaciones, además de suministros y tributos asociados.
En una entrevista realizada durante el Race Fest 2026, Yuri Rabassa, presidente del Aeroclub de Castellón, explicó que el acuerdo ofrece “diez años por delante de retos” y permite demostrar que el aeródromo sigue siendo “un activo valioso” para la ciudad, la aviación general y la aviación deportiva en España.
La regularización también tiene una lectura institucional: el convenio pone fin a una etapa de indefinición jurídica que se arrastraba desde hacía décadas y culmina un procedimiento iniciado en diciembre de 2025.
Pista reasfaltada y mejoras inmediatas
Rabassa destacó que una de las primeras actuaciones tras la firma fue el reasfaltado de la pista. En sus palabras, la pista está “a estrenar”, una mejora relevante para recuperar usuarios que habían dejado de operar en Castellón por el estado anterior de la superficie.
La rehabilitación de la pista ya había sido comunicada como parte de esta nueva etapa, con el objetivo de mejorar seguridad, regularidad y confort en las operaciones de aviación general.
El siguiente objetivo operativo y social pasa por reabrir el restaurante del aeródromo. Rabassa lo planteó como un elemento importante para la cultura de aeroclub, con la aspiración de tenerlo abierto cuanto antes.
Formación, combustible y actividad aeronáutica
El Aeródromo del Pinar, identificado como LECN, es un aeródromo no controlado de categoría restringida de uso general, admite aeronaves, ultraligeros y paramotores, y opera de orto a ocaso, según la ficha divulgada por AEPAL.
Rabassa detalló que el Aeroclub cuenta con escuela de pilotos para PPL —Private Pilot Licence, licencia de piloto privado—, ULM —ultraligero motorizado— y drones. También citó una flota de formación con una Piper PA-28 Warrior III, una Cessna con motor diésel y Glass Cockpit, además de dos Tecnam P92 para formación ULM.
En infraestructura de combustible, el presidente del Aeroclub señaló la disponibilidad de AVGAS 100LL —gasolina de aviación baja en plomo— y MOGAS 981 —gasolina de automoción utilizada por determinados motores compatibles—. Rabassa vinculó este punto con un debate técnico más amplio: la necesidad de disponer de combustibles sin plomo para motores modernos, especialmente en flotas de escuela equipadas con motores Rotax.
Una crítica directa al trato de la aviación general
La entrevista también dejó una posición muy crítica hacia AENA —gestor de la red aeroportuaria española— en relación con la aviación general y privada. Rabassa afirmó que “AENA hunde la aviación general y privada” y denunció lo que considera una aplicación desigual de reglas entre aeropuertos.
El contraste que plantea Rabassa es que aeródromos restringidos como Castellón permiten más agilidad para escuelas, propietarios y trabajos aéreos, al generar un entorno menos congestionado y más adaptado a la operación de aviación general. En su análisis, ese ambiente aeronáutico favorece rotaciones, formación y actividad asociativa.
Un activo turístico y de aviación deportiva
La concesión mantiene como uso principal la aviación general y deportiva, aunque permite actividades accesorias compatibles. La documentación publicada sobre el acuerdo atribuye al aeródromo una proyección anual de 5.000 vuelos nacionales y 2.000 internacionales, con un 40% de visitantes extranjeros, cifras citadas por la alcaldesa Begoña Carrasco.
El Aeroclub sostiene que el aeródromo no solo sirve a la aviación general y deportiva, sino también a servicios públicos, emergencias, formación y paracaidismo, lo que refuerza su papel como infraestructura singular en el litoral mediterráneo.
Objetivo: reforma integral y visual nocturno
Preguntado por cómo imagina Castellón en cinco o diez años, Rabassa respondió que aspira a una reforma integral de los usos y a convertir el aeródromo en “un referente europeo”. Entre los planes citó también la posibilidad de implantar operación visual nocturna, aunque aclaró que no sería a corto plazo y que requeriría iluminación, pintura, procedimientos y rediseños asociados.
- MOGAS 98 es gasolina de automoción sin plomo, con un índice de octano de 98, adaptada para ciertos motores de aviación que están certificados para usar gasolina automotriz (por ejemplo, muchos Rotax y otros motores modernos de pistón). ↩︎






