Acto final de las conmemoraciones del Primer Centenario de Cuatro Vientos

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J.L.Olías presidente del Real Aeroclub de EspañaVaya por delante mi felicitación a los organizadores de la conmemoración civil del Primer Centenario del Aeródromo de Cuatro Vientos (Madrid). Esfuerzos individuales como el de Pilar (Booker Book), Flynews (todo su equipo) y José Luís Olías, cabeza visible del Real Aeroclub de España, han hecho posible que el Ciclo de Conferencias, Exposición y como broche, la cena del pasado sábado 30 de mayo, hayan sido exitosos. Pero, siempre lo hay, ¿cómo se ha conmemorado por parte de las autoridades militares?. En la casi clandestinidad y finalmente, como altavoz de la Ministra Chacón y su penosa e inapropiada arenga para la intervención española en Libia.

Los organizadores, con unos recursos limitados al esfuerzo civil, han demostrado una vez más que somos capaces y debemos ser capaces de proteger nuestra memoria aeronáutica por nuestros propios medios.
Esto viene a demostrar que desde los inicios, la iniciativa civil ha estado presente. No se debe olvidar que Benito Loygorri Pimentel, fué tanto la primera licencia de piloto en España, como el primer agente comercial de aeronaves militares (Farman), así como el primero que voló al y desde el aeródromo centenario. Lo siento por el Infante de Orleans, que como número dos, pero con el pedrigrí de real, incluso mantiene una Fundación que hace una labor encomiable al día de hoy. Mantiene un Museo de aviones históricos en vuelo, gracias al que aún podemos disfrutar de los sonidos originales de la aviación.
Pero hoy me voy a centrar en cuestiones protocolarias. ¿Se imaginan una conmemoración en los EE.UU. donde nadie se acuerde de invitar oficialmente a los descendientes de los Hermanos Wright?. Resultaría inaudito, y de una educación dificilmente justificable. Esto mismo ha sucedido con la conmemoración "militar" de este Centenario el pasado mes de abril. Por ejemplo nos consta, pues lo hemos contrastado adecuadamente, que nadie de la familia Vives, fundador de la Aviación en España, fue invitado al evento. De los Kindelán, de los Ortiz Echágüe, de los Herrera, de los Leret, de los Torres Quevedo, de los Haya, de los Cantero Villamil, De la Cierva, Loring, de todos los etcéteras de nuestra historia aeronáutica, de nuestra Memoria Aeronáutica.
Esto sólo puede pasar en nuestra querida piel de toro. Aquí la incultura aeronáutica se evidencia desde la historia hasta la actualidad. Pero, sobre este hecho objetivo, se aposenta la educación y la valentía.

Cena Centenario Cuatro Vientos 30 abril 2011

El que suscribe, nada sospechoso de militarista-se lo digo yo que me conozco-, intenta objetivizar los talentos que lo militar aportan a la sociedad civil. El honor, la palabra, el sacrificio, y sobre todo, aquello de honrar a los héroes. Y ´HEROES con mayúscula, del desarrollo científico y tecnológico de la aeronáutica mundial, fueron todos estos personajes, y muchos más, a los que habré olvidado involuntariamente.
No es de recibo que se conmemore el Centenario del que ellos fueron indiscutibles protagonistas sin la presencia de sus descendientes. Tampoco lo es, este ocultismo hortera y maleducado con el que el estamento militar ha conmemorado el evento histórico-aeronáutico. Pero lo que quizás obligue a una reflexión más profunda, y triste, es el comportamiento de las autoridades militares, obviando, evitando, escondiéndose, de su propia historia para no incomodar al político de turno, que como tantas veces he indicado desde estas páginas, con su Ley de la Memoria "Histérica", llegará hasta los Reyes Católicos o la Conquista de América, para entonar un mea culpa de gabinete, sobre los hechos históricos que no dejan de ser hechos e históricos, y cuya ocultación hace que la historia de España, cada vez se escriba con letras más pequeñas, y con una utilización miserable de la ciencia de la historia, que incluye, por ejemplo, hechos tan execrables como haber desarrollado el horizonte artificial, el autogiro, el dirigible trilobulado, o el túnel aerodinámico de Cuatro Vientos, de ese presidente de la República en el exilio, que fue Emilio Herrera, católico y monárquico hasta sus últimos días…
Prejuicios los tenemos todos. Desde que nacemos. Pero la ciencia, el desarrollo tecnológico, nuestra historia, debe quedar por encima de éstos. Los políticos de turno pasan, pero el legado de los primeros aviadores, científicos, ingenieros, permanece, aunque se quiera borrar la huella de que eran hombres con sus virtudes y defectos, con sus limitaciones y bajezas humanas, pero a pesar de lo que hoy pensemos que hicieron o dejaron de hacer en lo personal, en lo ideológico, en lo político, son parte indisociable de lo que hoy es la Aviación y la Aeronáutica en España. No se puede renunciar a la verdad.

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