
En la anterior edición por así decirlo se abrió la mano, pero ahora había que adaptarlo por parte de la empresa BIGAS GROUP que gestiona el helipuerto, a los helicópteros CLASE 2-3. El Ok de la inspección de AESA ya desde hace una semana lo tenían, pero resulta que en este tiempo no ha podido llegar dicho informe favorable a la «mesa de al lado» de AESA que es donde se encuentra el Departamento que tramita los helipuertos. Y en esto, con ese fallo de comunicaciones dentro de la propia Agencia, ni cortos ni perezosos 48 horas antes de compenzar el GP de Fórmula 1, con un simple fax se comunicaba a los operadores o se les recordaba que el helipuerto tenía sólo autorización para Performance 1.
Miles de tickets vendidos por los operadores se verían afectados, de los vuelos ferrys entre El Prat y Montmeló, además de un enorme daño económico a la imagen del país, y a los patrocinadores de este evento mundial de la Formula 1. Finalmente ha llegado semejante escándalo a oídos de la propia Ana Pastor, en medio de la crisis del accidente de esta mañana en Sevilla, que ante la incompetencia dentro de AESA ha tenido que movilizarse, y a la Secretaría del Ministerio para solucionarlo en las próximas horas y buscar la manera de dar marcha atrás a lo recordado ayer por AESA.
Han leído bien los lectores. Todo este fiasco ha estado motivado por un papel que no ha pasado en un tiempo razonable de una mesa a otra dentro de AESA. !Increíble!, y el cese de Isabel Maestre en esta ocasión ya debería estar sobre su propia mesa de forma irrenunciable.






