Bruselas carece de instrumentos para actuar contra Bolivia por la expropiación de Sabsa

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Madrid, SP, 10 de abril de 2013.- Como ya anunciábamos cuando se produjo la expropiación de la filial de Aena y Abertis por el presidente Evo Morales, la Constitución boliviana recoge la protección del país ante operaciones mercantiles que pretendan el “control y la exclusividad en la producción de bienes y servicios”. En el caso de Sabsa se perseguía la producción exclusiva de determinados servicios, además del incumplimiento del contrato firmado por las empresas españolas con el gobierno andino, por lo que el presidente boliviano actuó con la carta magna en mano, asumiendo de inmediato el paquete accionarial de Sabsa y una compensación a las partes.

Ahora es Bruselas quien dice no tener instrumentos para actuar contra el país andino por la expropiación y, aunque ha expresado su “preocupación” por la situación, su responsable de comercio, Karel Gucht, ha admitido que “no hay ninguna vía legal evidente para que la UE actúe contra las inversiones y propiedades bolivianas en Europa”.


Según Gucht la única “posible respuesta está determinada por el Tratado de Inversión bilateral entre ambos países y corresponde a las empresas activar las disposiciones del mismo”.

El embajador boliviano en la UE ha aprovechado para reiterar que Bolivia tiene “el compromiso de garantizar una compensación adecuada a las compañías en cuestión”, requisito indispensable impuesto por Bruselas para llevar a cabo las nacionalizaciones.

La Comisión Europea admite el derecho del Gobierno boliviano a llevar a cabo las nacionalizaciones siempre que éstas “solo puedan realizarse por objetivos legítimos de política pública, de conformidad con el debido proceso legal, de manera no discriminatoria y pagando de forma rápida una compensación adecuada y eficaz”.

Parece ser que, en esta ocasión, la ley ampara las actuaciones del presidente boliviano y no pone escollos a la que se suma a la quincena de nacionalizaciones llevadas a cabo desde su llegada al poder en 2006.

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