CCOO,UGT y USO se “olvidan” de la causa raíz de la precarización

Aviaciondigit@l

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Madrid, SP.- CCOO, UGT y USO andan preocupados. No tanto por la situación a la que la privatización de AENA ha llevado a los trabajadores, propios y subcontratados, como a la pérdida de notoriedad que si no aparecen ahora como “salvadores” de las indignas condiciones laborales y pérdidas de derechos en estos años de cómplicidad silenciosa con el Sistema, con los continuos amagos de huelgas que han ido quedando uno tras otro en agua de borrajas. “Se les ve bastante el plumero”, nos señalan trabajadores de Aena que evidentemente no quieren aparecer dando su opinión puesto que “conocemos de sobra lo que significaría retratarse o simplemente dar nuestra opinión. Una opinión que compartimos muchos desde hace ya demasiado tiempo…”

Probablemente todo esto les suponga, también en este sector, como a nivel general se va viendo, su paulatina pero firme pérdida de peso específico, en favor de las organizaciones sindicales que se han mostrado coherentes a los ojos de los trabajadores durante estos años. No se les vió ni se les esperaba sino tímidamente, el 11 de febrero de 2015, cuando Vargas daba el campanazo en la Bolsa de Madrid. Tras él se ha desencadenado todo un Sistema Aeroportuario en España, donde la “semiesclavitud laboral” ha sido la pauta. Con todo ese enorme poder, propiciado por el Poder, que tiene interés en mantener exclusivamente a estos interlocutores en la CSE, quizás se podría haber hecho algo más al respecto. Nunca pidieron desde la CSE explicaciones a Blanco o a Lema por los 14.000 millones de déficit de AENA, con todo ese poder que ostentan dentro del sindicalismo tradicional en España y en Aena.

En ese contexto es en el que se puede situar el que ahora en un comunicado estas tres formaciones señalen que el “desencadenante” de este conflicto actual y generalizado sea la decisión política de rebajas en las tasas a las aerolíneas, olvidando curiosamente citar que antes y por encima de esta medida está el cambio de modelo aeroportuario por medio del expolio privatizador del Ente Público, del que ellos, evidentemente, mantuvieron una posición entre la tibieza y la claudicación cuando tuvieron la oportunidad de oponerse en previsión de la actual situación laboral a la que se abocaba a sus compañeros.

Ahora hacen cuentas y señalan que estas rebajas a las compañías aéreas por las tasas de ruta, previstas en el Plan de Navegación Aérea de ENAIRE para 2017-2020 suponen una “renuncia” estimada de 350 millones, que ahora caen en la cuenta en el fondo se está detrayendo de la masa salarial, ya sea directamente, o a través de adjudicaciones a empresas, que a su vez las repercuten en sus trabajadores. Ahora hablan del incremento de productividad de un 20% y salarios misérrimos. Ahora hablan de dotar del “capital humano adecuado”, y ahora quitan presión a Aena y ENAIRE y directamente cargan con el Gobierno de los que privatizaron Aena y originaron este modelo de miseria laboral.

Ahora hablan de un 1% de subida salarial y una tasa de reposición de más del 100% para según dicen enseñando los colmillos de la teórica movilización y acción sindical “evitar convocar 25 días de paros a partir del 15 de septiembre”. Ahora señalan que “puede hacerse en el marco presupuestario vigente que ya tiene medidas extraordinarias relativas al rendimiento y la eficiencia, y está conforme a otras excepciones que ya se aplican en el sector público, como por ejemplo, en el propio Ministerio de Hacienda” que quieren esté presente en las negociaciones.

Ahora reconocen que la pérdida del 8% del poder adquisitivo de los trabajadores desde 2010 frente a los resultados del Grupo, y un Plan de Empleo que fijan entorno a 450 en Aena y 250 en ENAIRE. Y llaman a la huelga a 8.600 trabajadores, por ejemplo no hablan de otros trabajadores a los que ya en 2010 dieron el hachazo definitivo como los controladores y sobre los que no dijeron ni mú, justo cuando el Ministro Blanco, ¡qué casualidad! y Lema en Aena estaban llevando al Ente a una bancarrota que reconoció la propia Ana Pastor cuando accedió a la cartera de Fomento. De esos silencios vienen ahora estos desafinos sindicales que cada vez cuelan menos… La coherencia no es la mayor de las virtudes de la CSE…

NOTA CONJUNTA USO, CCOO Y UGT SOBRE HUELGA AENA

Sobre las informaciones publicadas de la huelga en AENA y ENAIRE, los sindicatos más representativos que forman la Coordinadora Sindical Estatal manifiestan:
La huelga aún no está convocada. El documento registrado el pasado, 16 inicia la mediación previa que supone una nueva oportunidad de evitar el conflicto. En cuanto a la nota de prensa de AENA y ENAIRE, no sólo no hay ningún acuerdo para aplazar la reunión del órgano de mediación (CIVCA), sino que su convocatoria corresponde a la empresa, y los sindicatos velaremos por el cumplimiento de los plazos legales previstos en el Convenio Colectivo.
– El 21 de agosto hubo una reunión sin presencia ministerial. Habrá otra el próximo día 29 ya con El Ministerio de Fomento y a la que los sindicatos hemos exigido que asista el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.
– Las soluciones no están en AENA y ENAIRE. Las tendrá Fomento, Administraciones Públicas, o Turismo, pero el Gobierno no debería seguir paseando el problema entre ministerios como hace desde mayo.
– Hay que recordar que ENAIRE y AENA contratan y adjudican servicios según las instrucciones del Gobierno, como en la seguridad privada de El Prat. La entidad carece de autonomía para otra cosa, como no la tiene para sus salarios y su plantilla.
El desencadenante de este conflicto es la decisión política de bajar las tasas que suponen el principal ingreso del único servicio público estratégico que se autofinancia sin coste para los presupuestos desde su creación en 1991. Fomento está renunciando a 350 millones anuales de ingresos en favor de las compañías aéreas. Ni más, ni menos.

Lo hace con el argumento propagandístico de bajar el precio de los billetes de avión, que han subido casi un 7%, como habían advertido los expertos del sector.
Esa elevada cantidad no repercute en los viajeros, ni en los ciudadanos reduciendo el déficit público o la deuda. La reclamación de los trabajadores de AENA y ENAIRE es tan sencilla como que si las cuentas permiten ese trasvase de dinero público a empresas privadas, una mínima parte de ese importe debe llegar a quienes con su trabajo, subiendo la productividad casi un 20%, consiguen esos beneficios.

La solución a un conflicto de enormes consecuencias es tan simple como la voluntad política de adoptarla. Puede hacerse en el marco presupuestario vigente, que ya tiene previstas medidas extraordinarias relativas al rendimiento y la eficiencia, y está conforme a otras excepciones que ya se aplican en el sector público, por ejemplo en el propio Ministerio de Hacienda.

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