FAA acusa a Boeing de presionar a Inspectores de Seguridad

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Carolina del Sur, USA.- Administración Federal de Aviación (FAA) de los EEUU, habría propuesto la pasada semana una sanción de más de 1,25 millones de dólares a Boeing, por las presiones ejercidas por altos directivos de la compañía, y por interferir en el trabajo de los representantes de la FAA en la realización de inspecciones de seguridad al fabricante.

Según el requerimiento enviado por la FAA, al menos serían 4 los altos cargos de Boeing en Carolina del Sur-incluyendo al vicepresidente de operaciones dl 787-, el gerente de calidad y el director de entregas, que habrían presionado a ingenieros e inspectores encargados de supervisar el control de calidad en la producción del 787.

Estos altos ejecutivos no deberían haber participado directamente en el proceso de aprobación de calidad y seguridad, que es competencia de un equipo específico dentro de Boeing, que son designados por la FAA para realizar inspecciones independientes en la línea de fabricación de aeronaves en nombre de la Agencia de Seguridad Federal.

La FAA señala que estos altos directivos “presionaron”, “acosaron” y “amonestaron” a los ingenieros en su actuación, inspectores y directivos del programa de supervisión, conocido como ODA- Organization Designation Authorization-

Con estas acusaciones se pone sobre la mesa la forma en que la supervisión de la FAA se delega en Boeing. Las deficiencias de este sistema de delegación se pusieron de manifiesto en las investigaciones sobre cómo se certificaba el Boeing 737 MAX, con anterioridad a los dos accidentes que han puesto en tierra toda la flota mundial del modelo.

Según el comunicado de la FAA en relación a estos gerentes o altos cargos acusados, señalan que:

-Presionaron a un inspector para que “realizara una inspección de cumplimiento de una aeronave no lista para la inspección”.

-Acosaron a inspectores y gerentes exigiéndoles que “realizaran las inspecciones más rápidamente y que informaran de las aeronaves listas para la inspección más rápidamente”.

-Reprendieron la actuación de los inspectores y les amenazaron con sustituirles por otros empleados.

-Esperaban fuera de los aviones para controlar la rapidez con la que los inspectores de supervisión respondían a las solicitudes y el tiempo que tardaban en realizar dicha inspecciones.

-Tomaron represalias tras informar uno de los gerentes altamente cualificados de “presión indebida”, negándose a entrevistarle para un ascenso en la compañía.

Hemos de indicar que la autorización por parte de FAA de un equipo de ingenieros y gerentes de Boeing para realizar la inspección de aeronaves y la emisión de certificados de aeronavegabilidad en su nombre es un acuerdo de la industria aeroespacial estadounidense.

Las alegaciones de la FAA describen un riesgo para la integridad de la función de supervisión de la AOD.

Por su parte Boeing ha respondido a las acusaciones de la FAA, por medio de su director general de Aviones Comerciales, Stan Deal, y el ingeniero jefe de Boeing, Greg Hyslop señalando que:

“El estatus de Boeing como titular de la AOD es un privilegio, no un derecho, y tenemos la obligación de trabajar para ganarnos ese privilegio cada día”, escribieron los ejecutivos de Boeing en el mensaje, una copia del cual fue obtenida por The Seattle Times. “Al ejercer la autoridad delegada, los representantes de la AOD de Boeing son la FAA, y deben ser tratados con el mismo respeto y deferencia que se debe a nuestro regulador.

“Sabemos que la gran mayoría de nuestro equipo lo aprecia”, añadió Deal y Hyslop. “Pero un solo error, o un empleado de Boeing que involucre a nuestros representantes de la AOD de una manera que no sea coherente con nuestros valores, puede deshacer años de confianza duramente ganada con la FAA”.

“Presión indebida” sobre los ingenieros de seguridad inspectores

Alegaciones similares de presión indebida por parte de los directivos surgieron por separado tras los dos mortales accidentes del MAX, según informó The Seattle Times en mayo de 2019, relacionadas no con la supervisión de la producción sino con el análisis y las pruebas realizadas durante el diseño y la certificación de esa aeronave ahora en tierra. Un informe del año pasado sobre los 737 accidentes del MAX, realizado por un panel internacional de reguladores de seguridad aérea convocado por la FAA, recomendó cambios en la forma en que la organización de supervisión de Boeing está estructurada para asegurar que los ingenieros puedan realizar la supervisión “sin temor a acciones punitivas” y puedan hacer su trabajo “sin ninguna presión indebida cuando estén tomando decisiones en nombre de la FAA”.

En abril del año pasado, el New York Times informó que Boeing South Carolina estaba plagada de problemas de producción y una débil supervisión que amenazaba con comprometer la seguridad.

El Departamento de Justicia, que había convocado un gran jurado y convocado al FBI para investigar posibles negligencias criminales durante el diseño y la certificación del 737 MAX, amplió el alcance de sus investigaciones para abarcar la mala calidad de la mano de obra y la escasa supervisión en la planta de fabricación de North Charleston.
En junio de 2019, el Seattle Times informó que los fiscales federales habían solicitado registros de Boeing relacionados con la producción del 787 en Carolina del Sur.

Hasta ahora, no hay indicios de ningún cargo proveniente de la investigación del gran jurado.

(NR. Sirva el presenta artículo como homenaje al Inspector de Vuelo, Operaciones y Tripulaciones español D.Javier Aguado del Moral, que él sólo tuvo durante años que soportar inasumibles presiones por parte del propio Sistema, de la DGAC española, para evitar que realizara su sagrada misión en pro de la seguridad aérea en España.)

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