Claudia C./Aviación Digital, Sp.- En La Muñoza, donde el rugido de las turbinas se mezcla con el pulso constante de la mecánica de precisión, Iberia Mantenimiento ha decidido tender un puente entre el mundo de la automoción y el de la aviación. Lo hace a través de un curso pionero, diseñado a medida para preparar a técnicos de mantenimiento de vehículos para dar el salto a un ámbito donde los motores no solo se desplazan por carretera… sino que vuelan a más de 900 kilómetros por hora.
Oportunidad con billete de ida al cielo laboral
La iniciativa se dirige a estudiantes de FP de grado medio en Transporte y Mantenimiento de Vehículos o Automoción, que sueñen con trabajar en un sector en crecimiento constante. Los candidatos seleccionados recibirán un ciclo formativo teórico-práctico de 500 horas, directamente en el Taller de Motores de Iberia, un espacio de más de 35.000 metros cuadrados donde se revisan y reparan más de 200 turbinas al año para más de un centenar de clientes de todo el mundo.

No se trata de un curso cualquiera: la formación va acompañada de un contrato indefinido en Iberia, asegurando que el aprendizaje se convierta en empleo real. Las prácticas se desarrollarán en el banco de pruebas de la compañía, un entorno donde cerca de 700 profesionales trabajan a diario con motores de última generación, como los utilizados en aviones de fuselaje ancho de nueva tecnología.
Aquí puedes inscribirte en la convocatoria oficial si cumples los requisitos y buscas un cambio de horizonte profesional.
De la caja de cambios al compresor de alta presión
Pasar de un motor diésel o gasolina a una turbina de aviación no es un simple salto de escala. Significa enfrentarse a sistemas que operan con temperaturas extremas, tolerancias de micras y una exigencia de fiabilidad que no admite errores. El objetivo de Iberia Mantenimiento no es solo enseñar la parte técnica, sino transmitir la cultura de seguridad y precisión que define a la aviación.
Este tipo de iniciativas no solo benefician a los estudiantes o a la propia compañía: refuerzan el tejido industrial español, atrayendo talento joven y reconvirtiendo perfiles técnicos hacia un sector con proyección internacional.
Récord en la Formación Profesional aeronáutica
Este curso se suma a un programa que Iberia Mantenimiento lleva desarrollando desde 2018. Solo en el curso 2024-2025, 209 estudiantes han pasado por sus instalaciones para realizar prácticas, duplicando la cifra del año anterior. La tendencia es clara: la colaboración entre empresas y centros educativos está impulsando el relevo generacional en uno de los sectores más exigentes del mundo.

Banco de pruebas: donde nacen los vuelos seguros
En el corazón de La Muñoza, el banco de pruebas es mucho más que un hangar con motores. Es el último filtro antes de que una turbina vuelva al aire. Aquí se simulan condiciones reales de vuelo, se verifican miles de parámetros y se decide si un motor está listo para enfrentarse a la altitud y la velocidad. Quien se forma aquí, entiende que en la aviación cada tuerca y cada ajuste puede marcar la diferencia entre un vuelo rutinario y una emergencia.
Compromiso con el futuro
La aviación atraviesa una etapa de transición tecnológica hacia motores más eficientes y sostenibles. Programas como este no solo cubren la necesidad inmediata de personal, sino que preparan a la próxima generación de técnicos para los retos que vienen: nuevas aleaciones, combustibles alternativos y sistemas híbridos.
Iberia Mantenimiento, con su capacidad internacional y experiencia en motores de nueva generación, busca así mantener su posición como uno de los centros de referencia en Europa, pero también asegurar que sus futuros técnicos sean parte activa de esta evolución.
Datos prácticos del curso
- Duración: 500 horas teórico-prácticas
- Ubicación: Taller de Motores, La Muñoza (Madrid)
- Contrato: Indefinido al finalizar la formación
- Requisitos: FP de grado medio en Transporte y Mantenimiento de Vehículos o Automoción
- Inscripción: Convocatoria oficial

Formar técnicos de motores aeronáuticos no es solo enseñar a reparar piezas: es enseñar a cuidar vidas. Con esta apuesta, Iberia Mantenimiento no solo amplía su equipo, sino que construye un puente entre la mecánica terrestre y la ingeniería de los cielos, ofreciendo a quienes se atrevan a cruzarlo un horizonte laboral tan amplio como el cielo que sobrevuela cada avión que despega.






