
EFE/A juicio de la aerolínea, la declaración de nulidad de un laudo arbitral exige la renovación del compromiso o la adopción de un nuevo acuerdo
Iberia ha considerado este jueves que Jaime Montalvo, autor del laudo, que puso fin al conflicto con los pilotos y que posteriormente fue anulado por la Audiencia Nacional, "ha perdido la condición de árbitro" y no la ostenta en estos momentos.
Además de anular el laudo, la Audiencia Nacional ha dado orden de que se vuelva a dictar, incluyendo en el proceso de arbitraje a la filial de bajo coste de la compañía, Iberia Express, cuya creación fue el origen del conflicto con los pilotos y que, sin que se la escuchara, se ha visto afectada por el dictamen de Montalvo.
Iberia ha respondido así a Montalvo, después de que el catedrático -que fue nombrado por el Gobierno para arbitrar en el conflicto con el sindicato de pilotos Sepla- convocara este jueves a la compañía a un trámite de audiencia en los locales de la Dirección General de Trabajo, con el objetivo de iniciar un nuevo proceso arbitral.
La aerolínea señala, en una carta enviada a Montalvo, que no reconoce la existencia de mandato arbitral alguno a su favor, ya que no existe un acto formal de notificación, sino una simple comunicación de la sentencia, de mera cortesía, al que fue árbitro en el conflicto.
A juicio de Iberia, la declaración de nulidad de un laudo arbitral exige, para que se reproduzca el arbitraje, bien la renovación del compromiso arbitral entre las partes, bien, en caso de arbitraje obligatorio como éste, la adopción de un nuevo acuerdo al respecto por el órgano competente, que en este caso es el Ministerio de Fomento.
La compañía explica que el árbitro no es un órgano permanente y una sentencia no puede hacer revivir un mandato arbitral caducado y, además, la sentencia se refiere siempre al árbitro como figura y no a Montalvo nominativamente.
Asimismo, con independencia de ello, Iberia considera que Montalvo "carece, en las circunstancias actuales, de la imparcialidad y de la neutralidad requeridas para la actuación arbitral que pretende llevar a cabo".
Según Iberia, "no sólo ha quedado objetivamente contaminado", sino que el desarrollo de los acontecimientos, tanto en el terreno procesal como extraprocesal, incluidas las manifestaciones del Sepla, haciendo referencia a que Montalvo procedería a dictar el mismo laudo, una vez oídas las partes, no le permite aceptar que reúna las condiciones de imparcialidad requeridas.






