
La carga llegó de América a Madrid para ser distribuida por Europa por tierra, y de Europa a la Terminal Carga de Madrid, que Iberia transportó a destinos de América del Norte y Latinoamérica.
Para incrementar sus operaciones de transporte, Iberia triplicó el número de camiones de distribución de carga de cuatro a 12, que sustituían a los aviones cargueros.
Además, en el aeropuerto de Barcelona se batió el récord de carga manejada en solo un día, al llegar a las 1.000 toneladas de distintos aviones cargueros que no podían aterrizar en otros aeropuertos de Europa y que atendió Iberia.
En el momento actual, que se está normalizando la situación en Europa, Iberia sigue trasladando entre distintas ciudades mercancía perecedera, en la que está especializada, entre la que se encuentra fruta tropical, pescado procedente de Chile o marisco americano, entre otros.






