Madrid, SP, 20 de junio de 2013.- Entre grandes aplausos, ante la atenta mirada del actual CEO de IAG (y ex sindicalista) Wille Walsh y los Consejeros de Iberia, el representante legal de la Asociación de Afectados por el Desmantelamiento de Iberia (AADIB), Javier Sotos García, ha intervenido esta mañana ante la Junta General de Accionistas de la compañía que se ha celebrado en Madrid.
En su discurso, Sotos, ha hablado sobre el informe que desde la AADIB se solicitó para analizar la estrategia desarrollada para Iberia por parte de la dirección del Grupo IAG. Ha afirmado que dicho informe hace un análisis detallado de la situación de Iberia dentro del grupo IAG y no puede ser más claro y contundente, extrayendo las siguientes como conclusiones:
"1º.- La existencia de un comportamiento totalmente asimétrico en la presentación de los resultados de IBERIA y British Airways. Los resultados de IBERIA se muestran intencionadamente distorsionados a peor mientras que en los de British Airways se ocultan las fuertes pérdidas que tiene la sociedad británica por sus compromisos por pensiones. Como consecuencia y aprovechándose de ello, la compañía española está siendo sometida a un importante ajuste en base a la idea de que su personal es muy caro, cuando el coste de personal por empleado es sensiblemente inferior que el de British Airways.
2º.- De haberse considerado como se debió hacer la verdadera situación de los fondos de pensiones de British Airways en el momento de la fusión el valor patrimonial de esa sociedad habría sido negativo.
3º.- Los gestores de IBERIA en una decisión como mínimo estúpida y posiblemente dolosa aceptaron, teniendo información suficiente sobre el problema, que el valor patrimonial de British Airways era superior al de IBERIA.
4º.- Estudiando las políticas desarrolladas por IAG a partir de la fusión, se observa que para compensar la deficiente situación ocasionada por el fondo de pensiones de British Airways se intenta deteriorar el valor de Iberia para favorecer a British.
5º.- La fusión fue mal diseñada y ha estado mal tutelada y mal orientada. El papel de los directivos y los consejeros españoles en todo el proceso ha sido y es "bochornoso".
6º.- La política comercial por parte de IAG es muy desfavorable para los intereses de IBERIA, perjudicando seriamente al Hub de Barajas que, a consecuencia de dicha política, está perdiendo pasajeros de forma alarmante. Esta política comercial perjudica a Iberia, al aeropuerto de Barajas y al sector turístico español que pierde accesibilidad a sus destinos.
7º.- Las pensiones de British Airways no están bien valoradas ni contabilizadas, por lo que su valor razonable antes de la fusión tenía que haber sido negativo. Como consecuencia de ello era IBERIA la que tenía que haber absorbido a British o, cuanto menos, se tenía que haber establecido una ecuación de canje distinta a la utilizada y que hubiese sido manifiestamente más favorable a los accionistas de Iberia.
8º.- Se están incumpliendo flagrantemente las salvaguardas establecidas en los pactos de fusión alcanzados, colocando a Iberia en una situación de total sumisión.
9º.- La fusión está perjudicando gravemente los intereses de Iberia como compañía y de
España como potencia turística. Nuestro país no puede perder oportunidades y miles de puestos de trabajo en el sector turístico simplemente porque los incentivos diseñados para los directivos de IAG están orientados a perjudicar el valor de IBERIA"
Mientras la AADIB habla de la actual situación a la que se exponen los trabajadores de Iberia en la junta de accionistas de hoy ha quedado claro que Wille Walsh, e IAG aspiran a que Iberia se ajuste aún más el cinturón a pesar de las palabras del Presidente de Iberia, Antonio Vázquez, según las cuales el plan de reestructuración se está notando.
En Londres creen que es insuficiente el efecto generado por el despido de 3.141 trabajadores tal y cómo han acordado con los sindicatos mayoritarios. A esto hay que añadir el recorte salarial del 14% para pilotos y TCP y del 7% en tierra, más un 4% adicional por no pactar la productividad, añadido a la reducción de flota y rutas. En la junta general Willie Walsh ha afirmado: "El ajuste del año pasado es un paso importante para la reestructuración de Iberia, pero sólo es un primer paso e Iberia necesita más".
El primer ejecutivo del grupo ha hecho hincapié en los "riesgos" de la compañía española y ha subrayado que "la situación es crítica y nadie quiere que Iberia desaparezca". La clave, para Walsh, está en transformar la empresa, porque según él "Iberia no es rentable en ninguno de sus mercados, ni siquiera en el largo radio". Las pérdidas de 2020 millones del primer trimestre de 2013 lo atestiguan, según IAG.
Sobre Iberia Express, el CEO de IAG ha rechazado el fallo arbitral que puso fin al conflicto con los pilotos el hecho de que la filial de bajo coste tenga "actualmente prohibida su expansión" a pesar de que la aerolínea "comenzó a ser rentable al cabo de tres meses desde su creación".
Tras saber que los tribunales británicos han desestimado la demanda interpuesta contra el SEPLA y la Federación de Asociaciones de Aerolíneas por las huelgas de 2011 y 2012 contra la creación de Iberia Express, el grupo ha emitido un comunicado en el que ha anunciado que estudiará la posibilidad de recurrir el fallo.