La huella de España en el Proyecto Apollo

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Las Palmas de Gran Canaria, SP, 26 de julio de 2013.- Hay una serie de sucesos importantes que permanecerán para siempre en los libros de Historia como el descubrimiento de América en el que España fue protagonista y en otros simplemente partícipe, como en la primera visita (y sucesivas) a nuestro satélite natural por el ser humano.

En cualquier rincón del mundo donde se pregunte por el descubridor de América seguro que sabrán dar razón de su nombre y detalles del acontecimiento, pero no estoy tan seguro que ocurra lo mismo con el nombre del primer se humano que pisó la Luna, cómo se llevó a cabo esa hazaña y quienes lo hicieron posible.

España tuvo el privilegio de participar en esa aventura jugando un papel importantísimo, tanto con las estaciones espaciales ubicadas en suelo español (Fresnedillas de la Oliva, Robledo de Chavela, Maspalomas) como con la aportación de personal para su operación y mantenimiento.

Para todos aquellos que sientan curiosidad por este acontecimiento histórico, hoy tengo el privilegio de presentar un magnífico artículo sobre el Proyecto Apollo escrito por una de las personas que participó muy activamente de principio a fin en esta proeza, desarrollando una extraordinaria labor en las estaciones de seguimiento espacial afincadas en España y que cooperaron en este proyecto con el objetivo de abrir nuevos horizontes, dejar huella en nuestro satélite y recuperar a todos los expedicionarios sanos y salvos.

El autor es una persona con unas cualidades excepcionales para un trabajo en el que había que tomar decisiones en “tiempo real”, conocer muy bien los sofisticados equipos utilizados en el seguimiento, los interminables procedimientos y algo más importante, el alma del personal que dirigía. Estoy en condiciones de asegurar que lo “bordaba”, porque he tenido el privilegio de trabajar con él durante muchos años.

Sin más preámbulos, el artículo de Carlos González lo encontrareis en esta dirección AL QUE SE ACCEDE COMO DOCUMENTO ADJUNTO de esta introducción.

J.M.M.C.

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