Nueva York, USA, 13 de junio de 2013.-Que la mentalidad en lo que se refiere a aviación y su seguridad, dista varios "Mach" entre los países anglosajones, y algunos de pelaje latino, como el nuestro es algo evidente. Para muestra,…, el asunto de las baterías de ion litio del B787. Boeing se presentaba ayer, junto con la autoridad, la FAA, a comunicar cúales son las "enseñanzas" cruciales, que se ha extraído sobre los problemas surgidos en el sistema de baterías del B787 Dreamliner, y reafirmando la robustez del sistema de certificación, así como su seguridad. Es decir de un incidente puntual, sin víctimas afortunadamente, extraen conclusiones que van más allá, de un hecho, y llegan hasta el final de la cadena, una vez analizada, comprobando esa robustez en todos los eslabones. Eso es "Just Culture", y eso da confianza en un Sistema.
La Administración Federal de Aviación, FAA, en una audiencia en el propio Capitolio, comparecía para dar explicaciones, según informaba Reuters/Europa Press. Se comprometían a divulgar los resultados de su revisión del diseño, manufactura y ensamblaje de los B787, un avión entre cuya tecnología puntera, se encuentra las famosas ya baterías de ion de litio como energía auxiliar.
Desde enero la FAA, en colaboración con Boeing, tras los dos incidentes, se puso manos a la obra. Estamos en junio y ya hay resultados. Esta eficiencia es la que acrecienta la confianza en un sistema. Cuando el sistema funciona, entonces hay confianza en él.
Se suspendieron los vuelos durante cuatro meses mientras el fabricante solucionaba y verificaba que el problema estaba solucionado con garantías. Después la FAA certificaba de nuevo ese sistema de baterias. Y además se estableció una colaboración entre la autoridad y las empresas implicadas. Otra muestra de confianza, y otra gran lección de just culture.
El sistema de baterías actual de los B787 es hoy, cuatro meses después un sistema mejorado, pero además se han extraído lecciones en positivo de estos hechos, como es que la FAA implementará nuevos estándares de prueba para las certificaciones.
De hecho, Rick Larsen, un congresista, de la zona que alberga la factoría más importante de Boeing, Seattle, dijo que el hecho de que los aviones fueran dejados en tierra generó "dudas legítimas" sobre cómo funciona de bien el proceso de certificación de la FAA. Es decir, buscando la verdad, se llega a poner en duda incluso el procedimiento certificador de la autoridad, con el fin de corregirlo. Esto es just culture en estado puro.
A pesar de todo esto, la NTSB sigue investigando, para extraer conclusiones y poner las oportunas correcciones si se diera el caso, la baterías, pues la causa exacta de su fallo, aún no se ha llegado a saber. !Qué gran lección!.