
Esta política comenzó a hacerse visible el pasado año con la desesperada presión ejercida por la cía. para que fuera ratificado el II Convenio -el cual suponía un importante retroceso en algunos aspectos-, meses después con los reiterados incumplimientos del mismo, en aspectos tan relevantes como programación o externalización de la producción, y hace escasas semanas con la imposición del proyecto base Italia.
El colofón a esta política ha sido el despido de dos representantes de la actual Sección sindical y el expediente al propio Jefe de la misma, por desempeñar su acción sindical (denunciando los incumplimientos) y después de su negativa a firmar la propuesta de la Dirección para la apertura de bases en Italia, pues incumple el recién estrenado II Convenio y a todas luces supone la primera fractura de la producción de la Cía. A la Dirección no parece haberle sentado bien esta negativa del SEPLA, y ha optado por un camino que supone un hecho sin precedentes en la Aviación española, que no ha hecho más que aumentar la ya consolidada crispación del colectivo. Este problema se añade al de la falta de robustez de la producción que ya vienen sufriendo las tripulaciones desde los últimos 3 años.
AEROBARÓMETRO – PERSECUCIÓN COLECTIVA EN VUELING
La Dirección de la Cía. Vueling ha decidido dar una vuelta de tuerca más a su política de presión y persecución hacia el colectivo, despidiendo a dos representantes de la Sección Sindical de Pilotos SEPLA, y sancionando al jefe de la Sección con dos meses de empleo y sueldo. Una acción tan insólita como injustificable, teniendo en cuenta que dicha sanción se produce pocos días después de que dicha Sección se negara a refrendar el modelo de base Italia que la Dirección ya había impuesto y pretendía «legalizar» a través de la firma del SEPLA.






