
A partir de ahora, esta organización profesional-IFATSEA-, será invitada a las sesiones de OACI.
En un momento en el que lo que se está dilucidando a nivel global, es la Fuerza de Trabajo, de los profesionales, para la nueva generación de la Aviación (Next Generation of Aviation Task Force), resultaba indispensable que Chuck Siragusa y Michael Gaulin (IFATSEA), que forman parte de este Grupo de Trabajo de esta Nueva Generación de profesionales, intervinieran. OACI, cuenta ya con ellos, y ellos no pueden fallar en este empeño. para la Aviación.
Estos profesionales, van a ser fundamentales en los próximos años en el mundo, y en Europa, tambien, a través de los grupos de trabajo de los que forman parte, en todo el desarrollo del Cielo Unico Europeo (SESAR), y en los retos de la navegación satelital o de nueva generación (EGNOSS, GALILEO, etc…).
OACI, reconoce algo que, por ejemplo en nuestro país no se reconoce-fundamentalmente por no corresponderse en absoluto, su cualificación profesional y técnica, con los emolumentos que perciben-. De estos profesionales dependen elementos e instrumentos fundamentales a la hora de garantizar la seguridad de la navegación aérea. Sistemas informáticos, de energía, de comunicaciones aeronáuticas, instrumentos de navegación aérea, etc… son un entramado de elementos técnicos, de última generación en la mayoría de los casos, que para su mantenimiento, puesta a punto, reparación, etc… dependen de este cuerpo de élite de la navegación aérea.
Actualmente, en nuestro país, el nivel de formación depende de la voluntariedad, vocación, o interés, de los más experimentados, en la supervisión del delicadísimo trabajo que realizan, los nuevos "Angeles Electrónicos". Una actuación, como por ejemplo la calibración de un ILS, no sería posible sin estos técnicos. La cuestión es que los sistemas informáticos o las radioayudas se encuentran en una evolución constante. Al no existir un verdadero centro de formación de estos profesionales-como sucede en cualquier país de nuestro entorno, incluso en Marruecos o en Colombia, por poner sólo dos ejemplos lacerantes-, el sistema que se sigue es el "Medieval Puro". Un "maestro", y un aprendiz, cuya consigna es "si no sabes, no toques". Así el período y la profundidad de la formación es bastante somera, y se prolonga en el tiempo, de manera excesiva.
Aquí encontramos la gran contradicción. Mientras la navegación aérea se va automatizando, hace años se suprimió el centro de formación de estos profesionales-allá por los 90-, y hoy en día no existe. La formación es de campo, pura y dura. AENA, en su contínuo divagar, lo que ha hecho estos ultimos años, fundamentalmente desde la Navegación Aérea que dirige Carmen Librero, ha sido hacer cursos on-line, para tapar los parches. Pero ha habido momentos donde no se ha seguido el sabio consejo de estos técnicos a nivel del mantenimiento preventivo. La consecuencia, por ejemplo, durante el pasado 2010, han sido los fallos totales de sistemas tan importantes como los de energía en Canarias, HF, etc… Muy al contrario, de lo que debería resultar lógico, ningún responsable de alto nivel-Dirección Regional de Navegación Aérea- ha abandonado su puesto mediante cese alguno. Sí ha pasado con algún mando intermedio, sin duda chivo expiatorio, de los pecados de la estructura de AENA.
En cualquier caso, el reconocimiento de OACI, supone una magnífica noticia para este grupo de profesionales en España tambien. Profesionales que como indica en repetidas ocasiones su Secretario General en España, Carlos Barone, "ya desde tiempos de Loyola de Palacios, venimos estando en los foros en los que se habla de lo último en Navegación Aérea, como es el caso del Cielo Unico". Pero Barone, sabe perfectamente, que ese esfuerzo, se ha realizado por puro prurito profesional, y no por una planificación desde la Navegación Aérea, que pagamos todos los españoles.






