Díaz de la Quintana, premiado en la Gala de entrega de los XLVI Premios Ejército del Aire y del Espacio

No solo pilotos, sino personas: así forma Díaz de la Quintana en su campamento CALL

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Claudia C./Aviación Digital Sp.- Aunque ya habíamos anunciado la noticia, ayer se hizo realidad. El solemne hangar de la Base Aérea de Cuatro Vientos, en Madrid, se convirtió en el escenario de una velada tan emocionante como significativa: la gala de entrega de los XLVI Premios Ejército del Aire y del Espacio 2025, que cada año reconocen el talento, la creatividad y el compromiso con la cultura aeroespacial en España.

Entre los premiados, destacó una figura cercana para quienes siguen de cerca el mundo de la aviación con vocación divulgativa: el Comandante Alberto Díaz de la Quintana, galardonado por su proyecto formativo Campamento Aeronáutico La Loma (CALL), que promueve desde Elche una forma única de despertar la vocación aeronáutica entre los más jóvenes. La categoría en la que fue reconocido, Promoción de la Cultura Aeroespacial en el Entorno Social, no podía tener mejor embajador.


Una noche de reconocimiento, emoción y compromiso

El homenaje a quienes construyen cultura aeroespacial desde la pasión y la constancia

Desde 1978, los Premios Ejército del Aire y del Espacio no solo celebran el talento técnico o artístico, sino que refuerzan un vínculo imprescindible entre sociedad civil y defensa. En esta edición, con un auditorio colmado de uniformes, familiares, jóvenes y autoridades civiles y militares, se respiraba algo más que protocolo: se sentía orgullo, gratitud y futuro.

Uno de los momentos más ovacionados de la noche fue la entrega del premio al Comandante Díaz de la Quintana. Su labor educativa y humana con el Campamento CALL, que transforma a jóvenes entre 8 y 21 años en ciudadanos comprometidos y apasionados por la aviación, fue reconocida como ejemplo de liderazgo pedagógico y de visión a largo plazo.


CALL, un campamento donde se vuela con valores

Formación aeronáutica, pero sobre todo, formación humana

Situado en Elche, Alicante, el Campamento Aeronáutico La Loma (CALL) no es una escuela convencional. Es una experiencia diseñada para sembrar vocaciones, fomentar el carácter y formar a través del ejemplo y la inmersión.

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El programa se organiza en tres niveles —Gorriones, Cadetes del Aire y Avanzado de Vuelo— y combina actividades como simulación de vuelo, clases de aeronáutica, formación militar básica, dinámicas de grupo y, sobre todo, desconexión digital total. Uno de sus pilares es la retirada de teléfonos móviles durante toda la estancia, lo que favorece la interacción real, la observación y la introspección.

En palabras del propio comandante durante la gala: “No se trata solo de enseñar sobre aviones. Se trata de enseñar a mirar dentro para saber hacia dónde volar”.


El rostro de un liderazgo sereno y transformador

Teatro, transmisiones y empatía: el perfil atípico de un educador vocacional

El perfil de Díaz de la Quintana sorprende por su mezcla poco habitual de disciplina militar y sensibilidad artística. Formado en transmisiones dentro del Ejército del Aire y del Espacio, complementó su carrera con una fuerte vocación por el teatro, lo que le permite conectar con los jóvenes desde un plano emocional y expresivo que va mucho más allá de la instrucción.

No busca solo formar futuros pilotos, sino formar personas. Su método educativo incluye aprendizaje vivencial, errores como oportunidad, y una apuesta decidida por valores como la autonomía, la empatía y el compromiso. No sorprende que sus antiguos alumnos lo recuerden con cariño y respeto duradero.


Una noche para recordar

Más allá del premio, un compromiso diario con las futuras generaciones del aire

El evento fue también un recordatorio del papel fundamental que juegan proyectos como CALL en una sociedad que necesita referentes positivos y vocaciones técnicas. En un momento donde la cultura de la inmediatez amenaza con borrar la constancia, iniciativas como esta vuelven a poner el foco en el esfuerzo, la comunidad y el sentido del deber.

El Comandante Alberto Díaz de la Quintana no se llevó solo un galardón: se llevó la confirmación de que su esfuerzo, silencioso y constante, sí deja huella. Y en un mundo tan necesitado de liderazgo real, eso vale más que cualquier medalla.

Puedes revivir la gala completa en este enlace oficial del Ejército del Aire y del Espacio.

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