Vientos de cambio ante la costosa ineficiencia de AESA

Aviaciondigit@l

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Madrid, SP.- Dos de las cuatro direcciones bajo el mando de la directora de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), Isabel Maestre, han cambiado en los últimos días de responsables. Se trata del Director de Seguridad, Aviación Civil y Protección al Usuario, cuyo nuevo responsable es Juan David Nieto Sepúlveda, y de Seguridad de Aeropuertos y Navegación Aérea, cuyo nuevo director es Enrique Fraile Riesco en una Resolución de 8 de febrero de 2019 del Consejo Rector de AESA, publicado en el BOE el 21 de febrero.

Por otra parte Pablo Hernández Coronado, que desde la creación de AESA en 2008 ocupaba la Dirección de Evaluación de la Seguridad y Auditoría Técnica, época en la que el cuestionado Luís Rodríguez, también, ejercía en la Agencia nada menos que en la Dirección de Seguridad de Aeronaves, con unos índices de siniestralidad alarmantes, desaparece del organigrama siendo sustituido por el controvertido José Luís Lozano (aquí las estrechas relaciones con SENASA serán objeto de próximos  artículos) .

Este “tsunami” sobre la Seguridad Aérea en España, responde fundamentalmente según distintas fuentes al caos reinante en su funcionamiento, ineficiente, y muy probablemente, no ha sido completado aún debido a la inminencia de cambio de Legislatura en nuestras Cortes.

Las recientes comparecencias de varios de los responsables de AESA, ante la Comisión del Accidente del Vuelo JK5022, comenzando por su propia directora, y continuando por ex responsables como Rodríguez, Bautista, Sanmartí, etc… quizás también han influido en la clara percepción de los políticos de todos los grupos en dicha Comisión, de la gestión caótica, desnortada, y sobre todo peligrosamente ineficiente, del organismo que debe velar por la Seguridad Aérea en nuestro país.

Pero este servicio público esencial, y como consecuencia de dicha evidencia de peligrosa ineficiencia, viene padeciendo, prácticamente desde su creación lo siguiente, muy especialmente crítico en lo que se refiere a TTAA y demás actividades en el Sector Aéreo:

  • Actualmente cuenta con 3 inspectores (Técnicos especialistas en operaciones de Vuelo-TEOV-), todavía en periodo de formación, para atender las peticiones de todo el sector de helicópteros. 
  • Llevamos 9 meses aproximadamente sin Inspectores y, por tanto, con todas las peticiones paralizadas.
  • Se priorizan las inspecciones de operadores sobre la resolución de las autorizaciones. Cuando lo normal sería primero, otorgar las autorizaciones solicitadas desde hace tiempo y que están pendientes y luego seguir con las inspecciones a operadores.
  • Durante este tiempo han salido concursos públicos a los cuales algunas empresas no han podido acudir, por no tener aprobada la correspondiente autorización, a pesar de tenerlas presentadas desde hace tiempo, años incluso.
  • La dinámica habitual es llevar los procesos hasta los seis meses, en que habitualmente se produce el silencio administrativo negativo y presionar para que se retire la solicitud presentando otra nueva y así empezar de nuevo con el plazo.
  • La falta de personal para estas tareas incumple la propia Normativa EASA que establece que la Autoridad deberá de contar con el personal necesario para cubrir eficientemente todas estas tareas

Las consecuencias de todo ello son graves, y no sólo desde el punto de vista de la Supervisión que debería ejercer eficazmente la Agencia, sino desde el punto de vista económico afectando significativamente a la Economía Nacional, como es:

  • Pérdida de oportunidades de negocio.
  • Perjuicio a la competitividad de empresas españolas respecto de las extranjeras.
  • Limitación de los posibles licitadores en la contratación pública, al no tener las autorizaciones necesarias.

La situación es tan grave, que cuando la nueva Legislatura comience a andar, la Reforma, desaparición, reconversión, o como queramos llamarlo de AESA, deberá ser un objetivo prioritario del Gobierno entrante, acometiendo una de las reformas que deberán acometerse sin más demora para preservar este derecho que tienen los ciudadanos a que el Estado garantice al máximo humanamente posible la seguridad y la eficiencia en nuestro Sector Aéreo. El caos aerotecnocrático está gravemente afectando a nuestro Sector, restándole competitividad y obligándo a la diáspora hacia países con garantías de eficiente funcionamiento. Diáspora de profesionales y de compañías.

2 Comentarios

  1. No parece que la seguridad aérea en España este a nivel operacional en estado catastrófico a tenor de las estadísticas actualizadas y nuestra categoría ,máxima en todos los niveles, antes las autoridades y organismos certificadores.
    Todo cambio de administración lleva implícito nuevos nombramientos y cambios de gestores y mientras esta situación se produzca poco o nada va aportar al sistema la permanente descalificación del organismo implicado, que nos gustara mas o menos pero que realiza su trabajo con dignidad y eficiencia ,de acuerdo a las normativas vigentes,y a pesar de las opiniones del autor del articulo.

  2. Mientras la principal responsable siga en su puesto y no entre aire fresco, cualquier cambio es un títere por otro. En un organismo como éste donde más de la mitad de su personal es subcontratado via asistencia técnica (con el derroche de dinero público y falta de eficiencia que ello supone) bastante bien funciona, muy a pesar de sus gestores, y pese a la poca valoración de sus empleados, que si no fuera porque tienen prácticamente prohibido moverse por la Administración, no quedaría nadie. Esperemos que a la enésima vaya la vencida y algún nuevo Gobierno se interese por reformar el Organismo.

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