Aviación Digital, Sp.- La reforma del aeropuerto de Ibiza, incluida en el tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III, 2027-2031) de Aena, sigue generando debate. El 18 de octubre de 2026, La Voz de Ibiza recogió el temor de la patronal balear a que la polémica acabe bloqueando las inversiones previstas.
La postura empresarial
José Antonio Roselló Rausell, vicepresidente de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB), defiende las obras como mejoras de eficiencia y modernización, y advierte de que la controversia podría paralizarlas. A su juicio, se está culpando a Aena del crecimiento turístico, cuando las decisiones sobre volumen de visitantes corresponden a órganos políticos y no al gestor aeroportuario. Afirma que las previsiones de pasajeros del DORA son estimaciones teóricas recogidas en un anexo y que a Aena le falta comunicación.
Qué incluye el proyecto
El DORA III reserva 229,7 millones de euros para el aeropuerto de Ibiza, dentro de un programa de más de 1.000 millones para los aeropuertos baleares. La documentación contempla pasar de 17 a 32 puertas de embarque y añadir mostradores de facturación. Según información publicada por La Voz de Ibiza el 2 de junio, esos 229,7 millones corresponden al plan de inversión total de Aena para 2027-2031 y no al coste de este proyecto concreto, que la directora del aeropuerto, Marta Torres, dijo que todavía no estaba presupuestado.
Las actuaciones, descritas en esa información a partir del concurso de marzo, incluyen un aumento de la superficie del 29 %, un muelle de dos niveles de 170 por 24 metros para vuelos no Schengen y una ampliación de unos 60 metros de la fachada oeste para una nueva zona de inspección de equipajes.
El argumento de Aena
Aena rechaza que sea una ampliación. Marta Torres afirmó que no hay ningún objetivo relacionado con cambiar la capacidad del aeropuerto, y la compañía señala que las obras no aumentarán las operaciones horarias porque la capacidad de la pista no cambia. Entre sus motivos cita el sistema europeo de entradas y salidas (EES), que afecta a los vuelos no Schengen y exige datos biométricos, las nuevas máquinas de inspección de equipajes, que necesitan más superficie, y que la última gran reforma data de 2008-2013.
La contestación social
El Consejo de Ministros aprobó el DORA III el 15 de septiembre, según El Salto. El 20 de septiembre hubo manifestaciones en Barcelona, Palma e Ibiza. En la isla, la Associació de Joves se opuso al crecimiento del turismo y de las rutas de largo radio bajo el lema «Prou massificació». El mismo medio cita una previsión del documento, no confirmada por Aena en estas fuentes, de pasar de 9,17 millones de pasajeros en 2027 a 9,72 millones en 2031.






