El transporte aéreo de mercancías se prepara para experimentar una transformación durante las próximas dos décadas. Boeing calcula que la flota mundial de aviones cargueros alcanzará las 4.010 unidades en 2045, frente a las 2.395 actuales.
Se trata de un crecimiento obligará a incorporar miles de aeronaves, tanto para ampliar la capacidad de transporte como para sustituir los modelos más antiguos.
Las estimaciones forman parte de la última actualización de las previsiones de mercado del fabricante estadounidense, que anticipa una demanda de 2.930 aviones de carga durante los próximos veinte años. De ellos, 1.615 estarán destinados a incrementar la flota mundial, mientras que otros 1.315 reemplazarán aeronaves que abandonarán el servicio.
El resultado será un incremento neto de aproximadamente el 67 % respecto al tamaño actual de la flota.
La inteligencia artificial transforma el transporte de mercancías
El crecimiento previsto responde a cambios en el comercio internacional. La expansión de las compras por internet, la reorganización de las cadenas de suministro y la necesidad de transportar componentes tecnológicos están modificando las operaciones logísticas.
Uno de los factores más relevantes es el desarrollo de la inteligencia artificial, que está disparando la demanda de servidores, semiconductores y equipos destinados a centros de datos.
Según los datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), más del 70 % de los bienes vinculados a la inteligencia artificial se transportaron por avión durante 2025.
La rapidez resulta determinante para trasladar productos tecnológicos de elevado valor, especialmente cuando las empresas necesitan reducir los tiempos de entrega.
Boeing prevé que el tráfico mundial de carga aérea aumente a un ritmo medio del 3,5 % anual hasta 2045, por encima de las perspectivas de crecimiento económico y comercial a largo plazo.
Casi 3.000 aviones para responder a la demanda
Las necesidades de renovación y crecimiento no afectarán por igual a todos los segmentos del mercado.
Según las previsiones del fabricante, las entregas se distribuirán entre tres categorías principales:
- 1.140 aviones de fuselaje estrecho, preparados para transportar hasta 40 toneladas de mercancías.
- 915 cargueros de fuselaje ancho y capacidad intermedia, capaces de transportar entre 40 y 80 toneladas.
- 875 aeronaves de gran capacidad, destinadas a operaciones que requieren transportar más de 80 toneladas.
En las categorías de mayor tamaño aparecen modelos como el Boeing 777F y las conversiones de aviones de pasajeros, mientras que el Boeing 767 continúa siendo una referencia en el segmento intermedio.
Una parte considerable de las incorporaciones procederá precisamente de aeronaves comerciales transformadas para transportar mercancías, una alternativa que permite prolongar su utilización después de abandonar el mercado de pasajeros.
Asia concentrará el mayor crecimiento
La distribución geográfica de las entregas refleja el creciente protagonismo de los mercados asiáticos.
Asia-Pacífico necesitará 1.035 aviones, aproximadamente el 35 % de la demanda mundial prevista. Boeing considera que las rutas interiores de Asia y las conexiones internacionales con esta región concentrarán buena parte del crecimiento del transporte de mercancías.
De hecho, las operaciones dentro de Asia y las que conectan este continente con otras regiones representarán cerca del 60 % del mercado mundial.
América del Norte ocupará la segunda posición, con 905 aeronaves, equivalentes al 31 % de las entregas.
Por su parte, Eurasia, región que engloba Europa, Rusia y Asia Central, requerirá 565 cargueros, alrededor del 19 % del total.
Oriente Medio y África incorporarán aproximadamente 300 unidades, mientras que América Latina registrará la menor demanda regional, con 125 aeronaves.
Una flota más numerosa, pero también renovada
El crecimiento del transporte aéreo no implica que todos los aviones actualmente operativos vayan a desaparecer.
Las previsiones de Boeing contemplan que 1.080 cargueros que ya están en servicio continuarán volando en 2045, mientras que una parte importante de la flota será retirada progresivamente.
La sustitución permitirá incorporar aeronaves con tecnologías más recientes y mejores prestaciones operativas, aunque las ventajas concretas dependerán del modelo y de las características de cada operación.
Para los operadores logísticos, el desafío consistirá en adaptar sus flotas a un mercado en el que la rapidez de entrega y la disponibilidad de capacidad serán determinantes.
El fabricante estadounidense anticipa así un escenario en el que los cargueros especializados seguirán desempeñando un papel fundamental, al transportar más de la mitad del tráfico aéreo mundial de mercancías a largo plazo.









