Aviación Digital, Sp.- La escasez de aeronaves, una «severa limitación de capacidad», está frenando la habilidad de las aerolíneas para satisfacer la creciente demanda de viajes.
Este déficit se atribuye principalmente a «persistentes interrupciones en la cadena de suministro, particularmente en la fabricación de motores y la logística de componentes». Estas interrupciones no solo retrasan la entrega de nuevas aeronaves, sino que también obligan a mantener en tierra aviones existentes y prolongan la vida operativa de modelos más antiguos y menos eficientes.
Según estimaciones de IATA, la magnitud de esta escasez es considerable:
- Asumiendo un crecimiento tendencial del 1,7% anual en la producción de aeronaves durante la última década, se ha acumulado un déficit aproximado de 4.814 aeronaves entre 2019 y 2025.
- Comparando el backlog de pedidos actual (en un máximo histórico) con una relación histórica estable entre la cartera de pedidos y la flota activa, la industria enfrenta una escasez de 5.352 aeronaves.
Esta situación obliga a las aerolíneas a «ajustar su planificación de flotas, sus cronogramas de inversión y a lidiar con diferentes dinámicas competitivas en toda la industria».
Jamming y Spoofing un problema serio para la seguridad de los vuelos
Paralelamente, la seguridad y eficiencia de la navegación aérea se ven amenazadas por el «continuo aumento en la frecuencia de interferencia con las señales GNSS». Incidentes de jamming (interferencia intencional) y spoofing (suplantación de señal) se han reportado con creciente frecuencia en Europa del Este y Oriente Medio, así como en otras ubicaciones a nivel global.
En respuesta a esta amenaza creciente, IATA y EASA han publicado un plan integral para mitigar los riesgos de la interferencia GNSS. Este plan es el resultado de un taller conjunto que concluyó la necesidad de un «enfoque más amplio y coordinado» en cuatro áreas clave:
- Mejora en la recopilación de información.
- Medidas más sólidas de prevención y mitigación.
- Uso más efectivo de la infraestructura y gestión del espacio aéreo.
- Coordinación y preparación mejoradas entre las agencias relevantes.
Es fundamental destacar que la navegación de aeronaves no depende únicamente del GNSS. Como señalan expertos del sector, la navegación aérea se basa en una combinación de sistemas.
«Los Sistemas de Referencia Inercial (IRS) [o INS] son independientes de la infraestructura aérea/terrestre e inmunes a las interferencias», proporcionando datos de posición continuos. Además, existen otras soluciones como las multi-DME y el ADS-B basado en el espacio, capaz de posicionamiento preciso mediante diferencia de tiempo de llegada (TDOA) y triangulación.
Los sistemas de radio terrestres como VOR, DME e ILS también ofrecen referencias estables, especialmente durante las aproximaciones. Este enfoque integrado es crucial para garantizar una navegación «fiable y segura incluso cuando las señales GNSS son interrumpidas«. Las interferencias pueden afectar no solo al GNSS, sino también a los sistemas VHF y UHF, incluyendo VOR, DME, ILS, comunicaciones de voz y datalink, e incluso las señales de otras constelaciones de satélites y teléfonos móviles.






