Aviación Digital, Sp.- El Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, uno de los principales nodos de conexión aérea en Europa, se encuentra en medio de una crisis humanitaria que ha pasado de ser invisible a imposible de ignorar. Más de 400 personas sin hogar han convertido sus terminales en refugio nocturno, y la respuesta institucional ha sido, hasta ahora, fragmentada y tardía.
Aena, gestor del aeropuerto de Barajas, anuncia el cierre nocturno de sus instalaciones.
— Roberto Lainez (@RobertoLai74153) May 15, 2025
Esta medida implica restricciones de acceso a las terminales, permitiendo el ingreso únicamente a viajeros con billete, familiares y trabajadores del aeropuerto. pic.twitter.com/6VmwuQzbUj
Un aeropuerto convertido en hogar improvisado
Desde hace meses, el número de personas sin hogar que pernoctan en las instalaciones de Barajas ha ido en aumento.Un censo realizado por Cáritas y otras entidades sociales contabilizó recientemente a 412 personas viviendo en el aeropuerto, de las cuales más de la mitad están empadronadas en Madrid y un 38% tiene empleo, aunque insuficiente para acceder a una vivienda digna.
Estas cifras reflejan una realidad compleja: no se trata únicamente de personas en situación de calle, sino de individuos y familias atrapados en una espiral de exclusión social, precariedad laboral y falta de acceso a servicios básicos.
AENA toma medidas restrictivas
Ante la creciente presencia de personas sin hogar en sus instalaciones, AENA ha decidido implementar controles de acceso en todas las terminales del aeropuerto. Durante las horas de menor actividad aérea, solo podrán ingresar pasajeros con tarjeta de embarque, sus acompañantes y trabajadores del aeropuerto.
La medida busca «evitar que la situación empeore», según el comunicado oficial de AENA, y se enmarca en un requerimiento legal enviado al Ayuntamiento de Madrid para que asuma su responsabilidad en la atención a estas personas.
Sin embargo, la implementación de esta medida ha sido objeto de controversia. Aunque se había previsto su inicio el 6 de marzo, finalmente no se llevó a cabo, y a fecha de hoy no se sabe cuándo comenzará a aplicarse ni el horario exacto.
Además, las restricciones de acceso han sido burladas por algunas personas sin hogar, que continúan pernoctando en las terminales.
El Sindicato ASAE por su parte, ha calificado la medida de AENA como «acertada, pero parcial». En un comunicado, el sindicato sostiene que la limitación del acceso a las terminales «no va a solucionar el problema de las personas que viven en Barajas y que no se mueven del aeropuerto o que llegarán antes de la hora de cierre».
ASAE aboga por un plan social de acogida para estas personas vulnerables en espacios adecuados para vivir, ya que son «las primeras víctimas de una situación que AENA nunca debió haber permitido en Barajas». Además, solicita desde hace tres meses «el desalojo inmediato y total del aeropuerto, que no se vuelvan a permitir estos asentamientos y que se apliquen ya las normas de uso del aeropuerto que AENA tiene publicadas y no se ejecutan, consintiendo este deterioro sin precedentes».
Choque institucional y falta de coordinación
La respuesta del Ayuntamiento de Madrid no se hizo esperar. El alcalde José Luis Martínez-Almeida rechazó el requerimiento de AENA, calificándolo de «equivocado» y acusando a la entidad de ignorar el aspecto humano del problema. Almeida instó al Gobierno central a colaborar en la búsqueda de soluciones, mientras que desde el Ejecutivo nacional se señaló que no consta que las personas en el aeropuerto sean solicitantes de asilo, como había sugerido el Ayuntamiento.
Esta falta de coordinación entre las distintas administraciones ha perpetuado una situación de abandono para las personas afectadas, que siguen sin una solución habitacional digna y adecuada.
¿Y ahora qué?
La crisis en Barajas no es un caso aislado, ya que mientras el Aeropuerto vive una escalada de tensión por la presencia de casi 500 personas sin hogar que pernoctan en sus instalaciones, sin una respuesta coordinada entre las administraciones implicadas, el Aeropuerto de Barcelona-El Prat empieza a mostrar signos de mejora gracias a un convenio firmado recientemente entre Aena, la Generalitat y los ayuntamientos de Barcelona y El Prat. Este acuerdo, acompañado por una inyección económica notable y el retorno de equipos sociales especializados, ha permitido reducir de forma significativa el número de personas sin hogar en las terminales catalanas, marcando un contraste evidente con el caos institucional que domina en la capital.
Aena se arremanga para solucionar el problema de los sintecho en El Prat mientras cunde el caos en Barajas https://t.co/Nz6K3Cl2dQ vía @eldebate_com
— Hispano (@QuintoUsuario) May 16, 2025
Por tanto, la situación en Madrid requiere una respuesta coordinada y urgente que priorice el bienestar de las personas afectadas y garantice el funcionamiento adecuado del aeropuerto. Es necesario que las administraciones de todos los niveles trabajen juntas para ofrecer soluciones habitacionales y de inclusión social a quienes más lo necesitan.






