
En septiembre de 2014 Boeing fue elegida para construir y operar la próxima nave espacial tripulada de Estados Unidos, la CST-100. El Commercial Crew Transportation System (CCTS) se está desarrollando en colaboración con el programa Commercial Crew de la NASA, con el objetivo de reanudar los vuelos espaciales desde Estados Unidos en 2017.
Como parte del contrato de tCap con la NASA, Boeing tiene garantizados dos vuelos comerciales (que podrían incrementarse hasta seis) una vez se completen las certificaciones para vuelos tripulados.
La compañía ha demostrado a la NASA que el sistema de transporte tripulado CCTS ha alcanzado la madurez de diseño necesaria para comenzar con las actividades de ensamblaje, integración y pruebas.
«Vamos por el buen camino para comenzar a volar en 2017, y este hito tan importante favorece el desarrollo del diseño y puesta en marcha de la CST-100» comentó John Mulholland, Vicepresidente de Programas Comerciales. «Nuestro enfoque integrado y cálculo para el diseño de naves espaciales, garantiza la calidad, la excelencia técnica y la resolución temprana de los riesgos».
La nave CST-100 puede transportar hasta siete pasajeros, o una combinación de tripulación y carga, a destinos en órbita terrestre baja, como la Estación Espacial Internacional o la futura estación espacial Bigelow.






