De comandantes del A380 de Qantas a conductores de autobús urbano

Esa es la historia de dos pilotos de Qantas, que tras más de medio año sin vuelos internacionales, han tenido que buscar alternativas para garantizar el ingreso de un sueldo en sus casas.

1

On The Wings Aviation.- La aerolínea se ha visto obligada a paralizar casi por completo su actividad, dejando únicamente algunas rutas internas debido a la gran crisis sufrida por el sector. Los más afectados han sido los vuelos internacionales, dado que Australia ha impuesto una prohibición completa para esta clase de vuelos, con la única excepción de los vuelos de carga y los vuelos de repatriación.

Por eso, muchos empleados de la aerolínea han sido despedidos o dados de baja de la compañía de forma temporal y muchos han tenido que buscar una alternativa para poder seguir ingresando un suelto en sus casas. Ese ha sido el caso de Peter Cairns y Peter Probert, dos comandantes de la flota de Airbus A380 de Qantas. 

En el caso de Peter, fue el encargado de llevar a Sydney el primer A380 de la compañía, hace algo más de 12 años. Ese fue un acontecimiento único y muy sonado en el país, dado que abría un nuevo futuro para la aerolínea y para Australia, tal y como lo hizo en su día el Boeing B747. Ahora, también ha sido el encargado de llevar uno de los últimos A380 de la aerolínea al desierto californiano de Mojave, un momento verdaderamente emotivo y muy duro, dado que esa podría haber sido la última vez que hubieran volado ese avión en el que tantas horas han pasado pues, entre los dos, acumulan más de 62 años a bordo de aviones comerciales de todo tipo.

Ahora, estos dos pilotos, han sido contratados por el servicio público de transporte de Sydney como conductores de autobús de ruta. Ellos mismos reconocen que es bastante más duro que volar un A380, dado que en el avión tenían que estar muy concentrados, pero durante cortos periodos de tiempo (durante el aterrizaje, despegue, etc), pero ahora tienen que estar concentrados mucho más tiempo debido al tráfico que les rodea. 

No obstante, como ellos mismos dicen (y tienen mucha razón), cualquier trabajo honrado es bienvenido y ellos están cumpliendo con sus nuevas tareas igual que antes: con una profesionalidad indiscutible. Al final no cuenta el puesto de trabajo de una persona, sino la calidad humana de esa persona.

Esperamos que este artículo haya servido no solo para conocer la historia de estos dos grandes profesionales, sino para reflexionar momentáneamente sobre lo dura que está siendo esta situación para mucha gente, no solo profesionales del sector de la aviación, sino todas las personas que se han visto afectadas por las interrupciones en sus trabajos por la pandemia y, por supuesto, para todas aquellas que se han visto afectadas por el virus. Cuidarnos está en nuestras manos para poder recuperar la normalidad cuanto antes y poder volver a hacer vida normal, incluyendo volar.

1 Comentario

Deja un comentario